viernes, 31 de diciembre de 2010

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Los libros de 2010

Como el año pasado, tomé como costumbre anotar los libros leídos mes a mes. No es un catálogo del buen leer, sino lo que se fue cruzando por el camino, y el propósito es sólo el de la memoria personal o la pura curiosidad. Aquí están, estos son.


Enero
  • Cortos, de Alberto Fuguet
  • Un pintor de hoy, de John Berger

Febrero

  • El guardián entre el centeno, de J.D. Sallinger
  • La habitación cerrada, de Paul Auster
  • Soriano por Soriano, de Osvaldo Soriano
  • Una cuestión personal, de Kenzaburo Oé

Marzo
  • Triste, solitario y final, de Osvaldo Soriano
  • La vida nueva, de Orhan Pamuk
  • El sueño de los héroes, de Adolfo Bioy Casares
  • Por la espalda, de Andrés Rivera
  • Acerca de Roderer, de Guillermo Martínez
Abril
  • Cine o sardina, de Guillermo Cabrera Infante
  • Arqueros, ilusionistas y goleadores, de Osvaldo Soriano

Mayo
  • Mecanismo a válvula, de Eduardo Alvariza
  • La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata
  • Primeras vistas de Buenos Aires, de Esteban Gonnet
  • Sumo por Petinatto, de Roberto Petinatto
  • El enigma del Siambón, de Germán Cáceres
  • A sus plantas rendido un león, de Osvaldo Soriano

Junio
  • La máquina de follar, de Charles Bukowski
  • Quieres hacer el favor de callarte, por favor, de Raymond Carver

Julio
  • Mitologías, de Roland Barthes
  • Las cartas de Groucho, de Groucho Marx
  • El héroe de las mujeres, de Adolfo Bioy Casares
Agosto
  • Éramos unos niños, de Patti Smith
  • Damas chinas, de Mario Bellatin

Septiembre
  • El hombre del Potemkin, de Juan Carlos Pumilla
  • Los maléficos, de Ross McDonald
  • Catedral, de Raymond Carver

Octubre
  • Polo, el buscador, de Hugo Montero e Ignacio Portela 
  • Los últimos tres días de Fernando Pessoa, de Antonio Tabucchi

Diciembre
  • ¿Y ahora qué? ¡A cortar café!, de Aurora Sánchez Nadal
  • Fuego azul, de Ernestina Mo
  • Visitando a Mrs. Nabokov, de Martin Amis
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2 comentarios:

vero arditi. dijo...

muy groso, cuanta lectura, Lucardi estaría orgulloso de vos, y la otra también que en paz descanse...cómo se llamaba?

Nido de caranchos dijo...

Rendón... un minuto de silencio.