El cineasta uruguayo, conocido por su serie Los Tatitos, llegó al largometraje de la mano de Selkirk, el verdadero Robinsoe Crusoe, que se estrenó la semana pasada en Buenos Aires.
La película cuenta la historia de Alexander Selkirk, el pirata que vivió cuatro años en la solitaria Isla Juan Fernández, en Chile, e inspiró a Daniel Defoe en la novela de Robinson Crusoe.
Es un film lleno de aventuras, humor y como siempre en los cortos de su director, el maestro Walter Tournier, lleva consigo un mensaje de valores para los más pequeños que van desde la solidaridad hasta el cuidado del medio ambiente.
Realizada con la técnica de stop motion (animación cuadro por cuadro) y fondos digitales, los muñequitos de plastilina y las canciones pegadizas son muy disfrutables por todos los públicos. Para más datos: www.selkirklapelicula.com
Walter Tournier
Especialista en la técnica de animación stop motion, su obra y trayectoria ha recibido premios y reconocimientos internacionales en Alemania, Argentina, Cuba, España, Francia, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela.
El cortometraje Nuestro Pequeño Paraíso fue seleccionado como una de las mejores películas de animación del Siglo XX por el Festival de Annecy, Francia en el año 2000. Alguna de sus producciones más relevantes son la serie “Los Tatitos”, (difundida por canales de televisión de Uruguay y Argentina), “El Jefe y el Carpintero” y “Navidad Caribeña” para la TV de Gales y Discovery Kids, "A pesar de todo" y la serie “Los Derechos del Niño” (OEA) con emisión en más de 200 televisoras de América Latina.
De sus últimas realizaciones se destacan una serie de spots sobre el cuidado del agua y “Tonky”, dos series de 13 episodios cada una en coproducción con TVE de Brasil, KRO de Holanda y Canal Encuentro de Argentina. Selkirk... es su primer largometraje, y si bien se filmó íntegramente en Uruguay, es una coproducción con la Argentina y Chile.
La película cuenta la historia de Alexander Selkirk, el pirata que vivió cuatro años en la solitaria Isla Juan Fernández, en Chile, e inspiró a Daniel Defoe en la novela de Robinson Crusoe.
Es un film lleno de aventuras, humor y como siempre en los cortos de su director, el maestro Walter Tournier, lleva consigo un mensaje de valores para los más pequeños que van desde la solidaridad hasta el cuidado del medio ambiente.
Realizada con la técnica de stop motion (animación cuadro por cuadro) y fondos digitales, los muñequitos de plastilina y las canciones pegadizas son muy disfrutables por todos los públicos. Para más datos: www.selkirklapelicula.com
Tournier y un Tatito en Viña del Mar, Chile
Walter Tournier
Especialista en la técnica de animación stop motion, su obra y trayectoria ha recibido premios y reconocimientos internacionales en Alemania, Argentina, Cuba, España, Francia, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela.
El cortometraje Nuestro Pequeño Paraíso fue seleccionado como una de las mejores películas de animación del Siglo XX por el Festival de Annecy, Francia en el año 2000. Alguna de sus producciones más relevantes son la serie “Los Tatitos”, (difundida por canales de televisión de Uruguay y Argentina), “El Jefe y el Carpintero” y “Navidad Caribeña” para la TV de Gales y Discovery Kids, "A pesar de todo" y la serie “Los Derechos del Niño” (OEA) con emisión en más de 200 televisoras de América Latina.
De sus últimas realizaciones se destacan una serie de spots sobre el cuidado del agua y “Tonky”, dos series de 13 episodios cada una en coproducción con TVE de Brasil, KRO de Holanda y Canal Encuentro de Argentina. Selkirk... es su primer largometraje, y si bien se filmó íntegramente en Uruguay, es una coproducción con la Argentina y Chile.
El Cineclub La Rosa finaliza el ciclo dedicado a Luis García Berlanga con una función extra el miércoles 1 de febrero a las 20 horas. Se trata de la última película del maestro español, París-Tombuctú, protagonizada por Michel Piccoli. Como siempre, en Austria 2154 con entrada libre y colaboración voluntaria. Presentará el crítico e investigador cinematográfico Pablo De Vita.
Miércoles 1 de febrero - 20 horas
PARÍS-TOMBUCTÚ
(Idem, España, 1999, color, 107 minutos)
Dirección: Luis García Berlanga.
Elenco: Michel Piccoli, Concha Velasco, Amparo Soler Leal, Javier Gurruchaga, Santiago Segura, Juan Diego, Eusebio Lázaro, Luis Ciges, Manuel Alexandre, Pepe Sancho y Cristina Collado.
Michel des Assantes (Piccoli) es un prestigioso cirujano plástico parisiense que hastiado de su estilo de vida encuentra de casualidad a un hombre que planea hacer un viaje en bicicleta desde la Ciudad Luz hasta el África. No sólo compra la bicicleta, sino que se dispone él mimso a hacer la travesía París-Tombuctú.
Claro que nunca llegará a la "tierra prometida" porque estamos en una película de Berlanga, entonces todo el viaje terminará (y comenzará, para nosotros) en un pequeño pueblecito español en el que conviven miles de personajes histriónicos y adorables.
Última película de Luis García Berlanga, filmada a los 78 años, es también una especie de testamento en el cual quedan impresas todas las historias, personajes y momentos de sus filmes anteriores.
Presentada en el 15º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, obtuvo el premio FIPRESCI a la mejor película iberoamericana y el premio OCIC/SIGNIS. Además, Juan Diego obtuvo el Goya al Mejor actor de reparto.
Más información: www.cineclublarosa.blogspot.com
Miércoles 1 de febrero - 20 horasPARÍS-TOMBUCTÚ
(Idem, España, 1999, color, 107 minutos)
Dirección: Luis García Berlanga.
Elenco: Michel Piccoli, Concha Velasco, Amparo Soler Leal, Javier Gurruchaga, Santiago Segura, Juan Diego, Eusebio Lázaro, Luis Ciges, Manuel Alexandre, Pepe Sancho y Cristina Collado.
Claro que nunca llegará a la "tierra prometida" porque estamos en una película de Berlanga, entonces todo el viaje terminará (y comenzará, para nosotros) en un pequeño pueblecito español en el que conviven miles de personajes histriónicos y adorables.
Última película de Luis García Berlanga, filmada a los 78 años, es también una especie de testamento en el cual quedan impresas todas las historias, personajes y momentos de sus filmes anteriores.
Presentada en el 15º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, obtuvo el premio FIPRESCI a la mejor película iberoamericana y el premio OCIC/SIGNIS. Además, Juan Diego obtuvo el Goya al Mejor actor de reparto.
Más información: www.cineclublarosa.blogspot.com
Los premios se entregan el domingo 26 de febrero. Hoy se conocieron los nominados. "Hugo" suma 11, "The artist" 10, "Moneyball" 6, "Los descendientes" 5 e "Historias cruzadas" 4.
Película: "The Artist" (Michel Hazanavicius), "The Descendants" (Alexander Payne), "Extremely Loud & Incredibly Close", "The Help", "Hugo" (Martin Scorsese), "Midnight in Paris" (Woody Allen), "Moneyball", "The tree of life" (Terrence Malick) y "War Horse".
Director: Michel Hazanavicius, "The Artist"; Alexander Payne, "The Descendants"; Martin Scorsese, "Hugo"; Woody Allen, "Midnight in Paris"; Terrence Malick, "The Tree of Life".
Actor: Demián Bichir, "A Better Life"; George Clooney, "The Descendants"; Jean Dujardin, "The Artist"; Gary Oldman, "Tinker Tailor Soldier Spy"; y Brad Pitt "Moneyball".
Actriz: Glenn Close, "Albert Nobbs"; Viola Davis, "The Help"; Rooney Mara, "The Girl With the Dragon Tattoo"; Meryl Streep, "The Iron Lady"; y Michelle Williams, "My Week With Marilyn".
Actor de reparto: Kenneth Branagh, "My Week With Marilyn"; Jonah Hill, "Moneyball"; Nick Nolte, "Warrior"; Christopher Plummer, "Beginners"; y Max von Sydow, "Extremely Loud & Incredibly Close".
Actriz de reparto: Bérénice Bejo, "The Artist"; Jessica Chastain, "The Help"; Melissa McCarthy, "Bridesmaids"; Janet McTeer, "Albert Nobbs"; Octavia Spencer, "The Help".
Película extranjera: "Roundskop" ("Bullhead"), Bélgica; "Shkolnik Ha'ben" ("Footnote"), Israel; "W ciemnosci" ("In Darkness") Polonia; "Monsieur Lazhar", Canadá; "La separación", Irán.
Guión adaptado: Alexander Payne, Nat Faxon y Jim Rash, "The Descendants"; John Logan, "Hugo"; George Clooney, Grant Heslov y Beau Willimon, "The Ides of March"; Steven Zaillian, Aaron Sorkin y Stan Chervin, "Moneyball"; Bridget O'Connor y Peter Straughan, "Tinker Tailor Soldier Spy".
Guión original: Michel Hazanavicius, "The Artist"; Annie Mumolo and Kristen Wiig, "Bridesmaids"; J.C. Chandor, "Margin Call"; Woody Allen, "Midnight in Paris"; Asghar Farhadi, "A Separation".
Largometraje animado: "A Cat in Paris" (Alain Gagnol y Jean-Loup Felicioli); "Chico & Rita" (Fernando Trueba y Javier Mariscal); "Kung Fu Panda 2" (Jennifer Yuh Nelson); "Puss in Boots" ("El Gato con Botas", Chris Miller); "Rango" (Gore Verbinsky).
Dirección de arte: "The Artist" (Laurence Bennett y Robert Gould), "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2" (Stuart Craig y Stephenie McMillan), "Hugo" (Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo), "Midnight in Paris" (Anne Seibel y Hélène Dubreuil), "War Horse" (Rick Carter y Lee Sandales).
Dirección de Fotografía: "The Artist" (Guillaume Schiffman), "The Girl With the Dragon Tattoo" (Jeff Cronenweth), "Hugo" (Robert Richardson), "The Tree of Life" (Emanuel Lubezki), "War Horse" (Janusz Kaminski).
Mezcla de sonido: "The Girl With the Dragon Tattoo" (David Parker, Michael Semanick, Ren Klyce y Bo Persson), "Hugo" (Tom Fleischman y John Midgley), "Moneyball" (Deb Adair, Ron Bochar, Dave Giammarco y
Ed Novick), "Transformers: Dark of the Moon" (Greg P. Russell, Gary Summers, Jeffrey J. Haboush y Peter J. Devlin) y "War Horse" (Gary Rydstrom, Andy Nelson, Tom Johnson y Stuart Wilson)
Edición de sonido: "Drive" (Lon Bender y Victor Ray Ennis), "The Girl With the Dragon Tattoo" (Ren Klyce), "Hugo" (Philip Stockton y Eugene Gearty), "Transformers: Dark of the Moon" (Ethan Van der Ryn y Erik Aadahl) y "War Horse" (Richard Hymns y Gary Rydstrom).
Música original: "The Adventures of Tintin", John Williams; "The Artist", Ludovic Bource; "Hugo", Howard Shore; "Tinker Tailor Soldier Spy", Alberto Iglesias; "War Horse", John Williams.
Canción original: "Man or Muppet" de "Los Muppets", Bret McKenzie; "Real in Rio" de "Rio," Sergio Mendes, Carlinhos Brown y Siedah Garrett.
Vestuario: "Anonymous" (Lisy Christl), "The Artist" (Mark Bridges), "Hugo" (Sandy Powell), "Jane Eyre" (Michael O’Connor) y "W.E." (Arianne Phillips).
Largometraje documental: "Hell and Back Again" (Danfung Dennis y Mike Lerner), "If a Tree Falls: A Story of the Earth Liberation Front" (Marshall Curry y Sam Cullman), "Paradise Lost 3: Purgatory" (Joe Berlinger y Bruce Sinofsky), "Pina" (Win Wenders), "Undefeated" (TJ Martin, Dan Lindsay y Richard Middlemas).
Cortometraje documental: "The Barber of Birmingham: Foot Soldier of the Civil Rights Movement" (Robin Fryday y Gail Dolgin), "God Is the Bigger Elvis" (Rebecca Cammisa y Julie Anderson), "Incident in New Baghdad" (James Spione), "Saving Face" (Daniel Junge y Sharmeen Obaid-Chinoy) y "The Tsunami and the Cherry Blossom" (Lucy Walker y Kira Carstensen).
Edición: "The Artist" (Anne-Sophie Bion y Michel Hazanavicius), "The Descendants" (Kevin Tent), "The Girl With the Dragon Tattoo" (Kirk Baxter y Angus Wall), "Hugo" (Thelma Schoonmaker) y "Moneyball" (Christopher Tellefsen).
Maquillaje: "Albert Nobbs" (Martial Corneville, Lynn Johnston y Matthew W. Mungle), "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2" (Nick Dudman, Amanda Knight y Lisa Tomblin), "The Iron Lady" (Mark Coulier y J. Roy Helland)
Cortometraje animado: "Dimanche/Sunday" (Patrick Doyon), "The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore" (William Joyce y Brandon Oldenburg), "La Luna" (Enrico Casarosa), "A Morning Stroll" (Grant Orchard and Sue Goffe) y "Wild Life" (Amanda Forbis y Wendy Tilby).
Cortometraje: "Pentecost" (Peter McDonald y Eimear O’Kane), "Raju" (Max Zähle y Stefan Gieren), "The Shore" (Terry George y Oorlagh George), "Time Freak" (Andrew Bowler y Gigi Causey), "Tuba Atlantic" (
Hallvar Witzø)
Efectos visuales: "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2" (Tim Burke, David Vickery, Greg Butler y John Richardson), "Hugo" (Rob Legato, Joss Williams, Ben Grossman y Alex Henning), "Real Steel" (Erik Nash, John Rosengrant, Dan Taylor y Swen Gillberg), "Rise of the Planet of the Apes" (Joe Letteri, Dan Lemmon, R. Christopher White y Daniel Barrett), "Transformers: Dark of the Moon" (Scott Farrar, Scott Benza, Matthew Butler y John Frazier).
Director: Michel Hazanavicius, "The Artist"; Alexander Payne, "The Descendants"; Martin Scorsese, "Hugo"; Woody Allen, "Midnight in Paris"; Terrence Malick, "The Tree of Life".
Actor: Demián Bichir, "A Better Life"; George Clooney, "The Descendants"; Jean Dujardin, "The Artist"; Gary Oldman, "Tinker Tailor Soldier Spy"; y Brad Pitt "Moneyball".
Actriz: Glenn Close, "Albert Nobbs"; Viola Davis, "The Help"; Rooney Mara, "The Girl With the Dragon Tattoo"; Meryl Streep, "The Iron Lady"; y Michelle Williams, "My Week With Marilyn".
Actor de reparto: Kenneth Branagh, "My Week With Marilyn"; Jonah Hill, "Moneyball"; Nick Nolte, "Warrior"; Christopher Plummer, "Beginners"; y Max von Sydow, "Extremely Loud & Incredibly Close".
Actriz de reparto: Bérénice Bejo, "The Artist"; Jessica Chastain, "The Help"; Melissa McCarthy, "Bridesmaids"; Janet McTeer, "Albert Nobbs"; Octavia Spencer, "The Help".
Película extranjera: "Roundskop" ("Bullhead"), Bélgica; "Shkolnik Ha'ben" ("Footnote"), Israel; "W ciemnosci" ("In Darkness") Polonia; "Monsieur Lazhar", Canadá; "La separación", Irán.
Guión adaptado: Alexander Payne, Nat Faxon y Jim Rash, "The Descendants"; John Logan, "Hugo"; George Clooney, Grant Heslov y Beau Willimon, "The Ides of March"; Steven Zaillian, Aaron Sorkin y Stan Chervin, "Moneyball"; Bridget O'Connor y Peter Straughan, "Tinker Tailor Soldier Spy".
Guión original: Michel Hazanavicius, "The Artist"; Annie Mumolo and Kristen Wiig, "Bridesmaids"; J.C. Chandor, "Margin Call"; Woody Allen, "Midnight in Paris"; Asghar Farhadi, "A Separation".
Largometraje animado: "A Cat in Paris" (Alain Gagnol y Jean-Loup Felicioli); "Chico & Rita" (Fernando Trueba y Javier Mariscal); "Kung Fu Panda 2" (Jennifer Yuh Nelson); "Puss in Boots" ("El Gato con Botas", Chris Miller); "Rango" (Gore Verbinsky).
Dirección de arte: "The Artist" (Laurence Bennett y Robert Gould), "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2" (Stuart Craig y Stephenie McMillan), "Hugo" (Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo), "Midnight in Paris" (Anne Seibel y Hélène Dubreuil), "War Horse" (Rick Carter y Lee Sandales).
Dirección de Fotografía: "The Artist" (Guillaume Schiffman), "The Girl With the Dragon Tattoo" (Jeff Cronenweth), "Hugo" (Robert Richardson), "The Tree of Life" (Emanuel Lubezki), "War Horse" (Janusz Kaminski).
Mezcla de sonido: "The Girl With the Dragon Tattoo" (David Parker, Michael Semanick, Ren Klyce y Bo Persson), "Hugo" (Tom Fleischman y John Midgley), "Moneyball" (Deb Adair, Ron Bochar, Dave Giammarco y
Ed Novick), "Transformers: Dark of the Moon" (Greg P. Russell, Gary Summers, Jeffrey J. Haboush y Peter J. Devlin) y "War Horse" (Gary Rydstrom, Andy Nelson, Tom Johnson y Stuart Wilson)
Edición de sonido: "Drive" (Lon Bender y Victor Ray Ennis), "The Girl With the Dragon Tattoo" (Ren Klyce), "Hugo" (Philip Stockton y Eugene Gearty), "Transformers: Dark of the Moon" (Ethan Van der Ryn y Erik Aadahl) y "War Horse" (Richard Hymns y Gary Rydstrom).
Música original: "The Adventures of Tintin", John Williams; "The Artist", Ludovic Bource; "Hugo", Howard Shore; "Tinker Tailor Soldier Spy", Alberto Iglesias; "War Horse", John Williams.
Canción original: "Man or Muppet" de "Los Muppets", Bret McKenzie; "Real in Rio" de "Rio," Sergio Mendes, Carlinhos Brown y Siedah Garrett.
Vestuario: "Anonymous" (Lisy Christl), "The Artist" (Mark Bridges), "Hugo" (Sandy Powell), "Jane Eyre" (Michael O’Connor) y "W.E." (Arianne Phillips).
Largometraje documental: "Hell and Back Again" (Danfung Dennis y Mike Lerner), "If a Tree Falls: A Story of the Earth Liberation Front" (Marshall Curry y Sam Cullman), "Paradise Lost 3: Purgatory" (Joe Berlinger y Bruce Sinofsky), "Pina" (Win Wenders), "Undefeated" (TJ Martin, Dan Lindsay y Richard Middlemas).
Cortometraje documental: "The Barber of Birmingham: Foot Soldier of the Civil Rights Movement" (Robin Fryday y Gail Dolgin), "God Is the Bigger Elvis" (Rebecca Cammisa y Julie Anderson), "Incident in New Baghdad" (James Spione), "Saving Face" (Daniel Junge y Sharmeen Obaid-Chinoy) y "The Tsunami and the Cherry Blossom" (Lucy Walker y Kira Carstensen).
Edición: "The Artist" (Anne-Sophie Bion y Michel Hazanavicius), "The Descendants" (Kevin Tent), "The Girl With the Dragon Tattoo" (Kirk Baxter y Angus Wall), "Hugo" (Thelma Schoonmaker) y "Moneyball" (Christopher Tellefsen).
Maquillaje: "Albert Nobbs" (Martial Corneville, Lynn Johnston y Matthew W. Mungle), "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2" (Nick Dudman, Amanda Knight y Lisa Tomblin), "The Iron Lady" (Mark Coulier y J. Roy Helland)
Cortometraje animado: "Dimanche/Sunday" (Patrick Doyon), "The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore" (William Joyce y Brandon Oldenburg), "La Luna" (Enrico Casarosa), "A Morning Stroll" (Grant Orchard and Sue Goffe) y "Wild Life" (Amanda Forbis y Wendy Tilby).
Cortometraje: "Pentecost" (Peter McDonald y Eimear O’Kane), "Raju" (Max Zähle y Stefan Gieren), "The Shore" (Terry George y Oorlagh George), "Time Freak" (Andrew Bowler y Gigi Causey), "Tuba Atlantic" (
Hallvar Witzø)
Efectos visuales: "Harry Potter and the Deathly Hallows Part 2" (Tim Burke, David Vickery, Greg Butler y John Richardson), "Hugo" (Rob Legato, Joss Williams, Ben Grossman y Alex Henning), "Real Steel" (Erik Nash, John Rosengrant, Dan Taylor y Swen Gillberg), "Rise of the Planet of the Apes" (Joe Letteri, Dan Lemmon, R. Christopher White y Daniel Barrett), "Transformers: Dark of the Moon" (Scott Farrar, Scott Benza, Matthew Butler y John Frazier).
Son publicidades viejas, pero qué graciosas. Fútbol pasión.
Hoy cumple 70 años Muhammad Ali, Cassius Clay. El mejor boxeador de todos los tiempos es recordado aquí por Ezequiel Fernández Moores.
"Cassius Clay -le grita mirándolo fijo el teniente Steven Dunkley-. ¡Ejército de tierra!" Muhammad Alí no se mueve. El campeón mundial de los pesos pesados sabe que podrá ser despojado de su corona. Y que, como le advierte el teniente, su negativa para alistarse en el ejército de Estados Unidos también puede llevarlo a la cárcel. "No iré a tirar bombas en Vietnam mientras a los «negros» de mi tierra los tratan como a perros. El verdadero enemigo de mi gente -dijo unos días más tarde- está aquí. No traicionaré a mi religión, a mi gente ni a mí mismo convirtiéndome en un juguete para esclavizar a quienes luchan por justicia, libertad e igualdad. ¿Y si voy preso qué? Ya estamos presos desde hace 400 años." El gesto, que inspiró dignidad a millones, es recordado como el más rebelde en la historia del deporte mundial. Sucedió el 28 de abril de 1967 en Houston. Su autor recibirá a partir del domingo una serie de homenajes en Louisville, su tierra natal, porque el 17 de este mes cumplirá 70 años. Estados Unidos hoy lo bendice. Pero, se lamentan varios, lo hace después de haber reescrito la historia.
En 1964, cuando Alí se paseaba de la mano de Malcolm X y sorprendía al mundo destronando a Sonny Liston en Miami, el gobierno de Estados Unidos arrestó ese verano a mil activistas de derechos civiles. El Ku Klux Klan quemó 36 iglesias. Treinta sedes fueron atacadas. Los negros, segregados en muchos estados, no debían siquiera protestar.
"¡Soy el rey! ¡Soy el más grande! ¡Cómanse sus palabras!" Eufórico en el ring por su triunfo ante Liston, Alí siguió desafiante en la conferencia de prensa. "Le voy a enseñar periodismo. ¿Quién es el más grande?" Nadie le respondió. Periodistas como Jimmy Cannon, acostumbrados a campeones como Joe Louis, que lo trataban de "Míster Cannon", no toleraban al arrogante nuevo rey de los pesos pesados. "¿Es cierto que pertenece, como miembro con carné, a los Musulmanes negros?", le preguntaron en la conferencia del día siguiente. "No tengo por qué ser lo que ustedes quieran. Soy libre de ser lo que quiera." El nuevo campeón, que tenía entonces 22 años, contó que decidió dejar el cristianismo y también "su nombre esclavo" de Cassius Marcellus Clay. Nacía Muhammad Alí.
La prédica radical de Elijah Muhammad, líder de la Nación del Islam, influyó sobre Alí. "Los negros estadounidenses -dijo Alí en 1975 a la revista Playboy - sólo seremos libres cuando tengamos nuestro propio país, nuestras propias leyes, escuelas, moneda, pasaporte? Estados Unidos será destruido. Pagará por todos los linchamientos y asesinatos de esclavos, por lo que hizo hasta hoy con los negros. Alá enviará un castigo divino." Alí afirmó en esa misma entrevista que si un blanco ponía su mano sobre una mujer musulmana debía morir. Y si era la mujer la que invitaba a esa relación también ella debía morir. Alí venía de protagonizar la mayor de sus hazañas. De vencer en Zaire a George Foreman, siete años más joven, invicto en 40 peleas, 37 ganadas por nocaut, las últimas 8 antes del segundo round. Los zaireños lo amaron. Las imágenes de When we were kings (Cuando éramos reyes), el documental que ganó un Oscar en 1997, no dejan dudas. "Pelearé por los negros de Estados Unidos que duermen en el piso, por los que no comen ni tienen futuro." Pero Alí volvió con grandes elogios hacia el gran financista de la pelea, el dictador Mobutu Sese Seko, acusado del asesinato, en 1961, de Patrice Lumumba, el ex presidente independentista al que Alí admiraba. El retorno triunfal incluyó su primera visita a la Casa Blanca, invitado por el entonces presidente Gerald Ford, viejo enemigo en los 60.
"De alguna manera -escribió Dave Zirin en el libro What's my name fool?- esta pelea histórica en Zaire marcó la declinación de la militancia de Alí." El título del libro alude a la pregunta que Alí lanzaba en 1967 a Ernie Terrell, quien había insistido en llamarlo Cassius Clay, en una de las peleas más crueles que se recuerden. "¿Cuál es mi nombre tonto?", decía Alí. Y lo golpeaba en el rostro, así hasta completar los 15 rounds, sin noquearlo, para que la tortura durara hasta el final. Cuatro meses después, Alí fue condenado por un jurado blanco a cinco años de prisión por negarse a combatir en Vietnam. La postura, inicialmente religiosa, pasó a ser un símbolo político. Despojado de su título y de su pasaporte, y prohibido de boxear durante tres años y medio, en su mejor momento, Alí se había convertido en el enemigo número uno de Estados Unidos. Negro, musulmán y antipatriota. El Congreso aprobó por 385 contra 19 votos que deshonrar la bandera sería crimen federal. Mil ciudadanos vietnamitas morían cada semana de guerra. Cien soldados estadounidenses morían por día. "Casi todos eran jóvenes hermanos negros y que un hombre mágico por fin se plantara y dijera no era un mensaje nuevo", dijo la poeta Sonia Sánchez. "Ver que Alí simplemente rechazaba el miedo dio coraje a mucha otra gente", agregó Bryant Gumbel, comentarista de TV. Hubo protestas en Guyana, Karachi, Londres y varias capitales africanas. Le escribieron Bertrand Russell y Jean Paul Sartre. Alí, elegante y carismático, era un símbolo, pero accesible y humano. En el momento más dramático, envuelto en pujas internas de los musulmanes negros y vigilado por el FBI, Alí mantuvo su humor inalterable. Y también sus trucos de magia y sus célebres poemas: "Seguiré cantando esta canción/No mataré a ningún Vietcong".
Tras la rehabilitación judicial, Alí, que volvió a pelear en medio de amenazas de bomba y del odio del establishment de Estados Unidos, no reclamó la devolución de la corona. La recuperó sobre el ring. Ese nuevo gesto lo convirtió en "The Greatest" (El más grande). Pero ya no era "más rápido que la luz". Y tampoco flotaba "como una mariposa" ni picaba "como una abeja". El parate de la suspensión, los combates violentos contra Foreman, Joe Frazier y Ken Norton, y también el prolongado final incluyeron demasiado castigo para el hombre que se jactaba de su belleza y se reía diciendo que él era "Dark Gable". Su imagen temblorosa por el Parkinson, encendiendo el pebetero en la fiesta de apertura de los Juegos Olímpicos de Atlanta 96, ovacionado de pie por todo el estadio, inició el camino de la santificación. En 1999 apareció en la Bolsa de Nueva York. En 2001, Hollywood estrenó la insulsa Alí, protagonizada por Will Smith. En 2002, Alí evitó responder en la HBO sobre Al-Qaeda. "No quiero decir nada que pueda herir mis negocios y las cosas que estoy haciendo", se excusó. Viajaba para causas benéficas y para explicarle al mundo musulmán la guerra en Afganistán. En 2004 apareció en el Superbowl y en el Juego de las Estrellas del béisbol, santuarios conservadores. IBM, Gillette y Adidas hicieron campañas con Alí y Taschen publicó en 2004 el libro GOAT, sobre su vida, con tapa de cuero de Louis Vutton y a un costo de 3000 dólares. Le pidieron un texto a Thomas Hauser, una de las personas que más cerca estuvieron del campeón. Hauser escribió que no tenía sentido "santificar" a Alí. Dijo que la rebelión de Alí cobraba aún más fuerza si se contaba el recorrido completo y se contextualizaba la época de su lucha, contradicciones incluidas. Su artículo fue excluido del libro.
Tiempos distintos, Estados Unidos tiene hoy su primer presidente negro. Barack Obama recordó la resistencia de Alí de negarse a combatir en Vietnam en un artículo que firmó para USA Today el 19 de noviembre de 2009, días antes de enviar más soldados a Afganistán. En 2010, en la ESPN, hoy propiedad de Disney, el periodista Bill Simmons dijo que la vuelta al golf de Tiger Woods, tras su tratamiento por "adicción al sexo", sería "más dura" que el retorno de Alí tras su sanción por negarse a ir a la guerra. "Alguna gente -dijo una vez el propio Alí- pensó que fui un héroe y otros que me equivoqué por negarme a ir a Vietnam, pero sólo actué según mi conciencia. No fue un problema de raza, porque el gobierno tiene un sistema en el que los hijos de los ricos van a la universidad y los de los pobres van a la guerra." Pero el gran orador ya no tiene voz. Y el bailarín eximio, para muchos el mejor boxeador de todos los tiempos, sufre Parkinson. El cronograma de la semana de festejos de los próximos días por su cumpleaños número 70 está dentro del proceso de seguir reescribiendo su histórica rebelión. "Es que ocultar todo lo que fue Alí -dijo el profesor Jeffrey Sammons en el libro Muhammad Alí. El legado perdido - sirve para ocultar todo lo que fue Estados Unidos."
Ezequiel Fernández Moores
Diario La Nación, 11 de enero de 2012
En 1964, cuando Alí se paseaba de la mano de Malcolm X y sorprendía al mundo destronando a Sonny Liston en Miami, el gobierno de Estados Unidos arrestó ese verano a mil activistas de derechos civiles. El Ku Klux Klan quemó 36 iglesias. Treinta sedes fueron atacadas. Los negros, segregados en muchos estados, no debían siquiera protestar.
"¡Soy el rey! ¡Soy el más grande! ¡Cómanse sus palabras!" Eufórico en el ring por su triunfo ante Liston, Alí siguió desafiante en la conferencia de prensa. "Le voy a enseñar periodismo. ¿Quién es el más grande?" Nadie le respondió. Periodistas como Jimmy Cannon, acostumbrados a campeones como Joe Louis, que lo trataban de "Míster Cannon", no toleraban al arrogante nuevo rey de los pesos pesados. "¿Es cierto que pertenece, como miembro con carné, a los Musulmanes negros?", le preguntaron en la conferencia del día siguiente. "No tengo por qué ser lo que ustedes quieran. Soy libre de ser lo que quiera." El nuevo campeón, que tenía entonces 22 años, contó que decidió dejar el cristianismo y también "su nombre esclavo" de Cassius Marcellus Clay. Nacía Muhammad Alí.
La prédica radical de Elijah Muhammad, líder de la Nación del Islam, influyó sobre Alí. "Los negros estadounidenses -dijo Alí en 1975 a la revista Playboy - sólo seremos libres cuando tengamos nuestro propio país, nuestras propias leyes, escuelas, moneda, pasaporte? Estados Unidos será destruido. Pagará por todos los linchamientos y asesinatos de esclavos, por lo que hizo hasta hoy con los negros. Alá enviará un castigo divino." Alí afirmó en esa misma entrevista que si un blanco ponía su mano sobre una mujer musulmana debía morir. Y si era la mujer la que invitaba a esa relación también ella debía morir. Alí venía de protagonizar la mayor de sus hazañas. De vencer en Zaire a George Foreman, siete años más joven, invicto en 40 peleas, 37 ganadas por nocaut, las últimas 8 antes del segundo round. Los zaireños lo amaron. Las imágenes de When we were kings (Cuando éramos reyes), el documental que ganó un Oscar en 1997, no dejan dudas. "Pelearé por los negros de Estados Unidos que duermen en el piso, por los que no comen ni tienen futuro." Pero Alí volvió con grandes elogios hacia el gran financista de la pelea, el dictador Mobutu Sese Seko, acusado del asesinato, en 1961, de Patrice Lumumba, el ex presidente independentista al que Alí admiraba. El retorno triunfal incluyó su primera visita a la Casa Blanca, invitado por el entonces presidente Gerald Ford, viejo enemigo en los 60.
"De alguna manera -escribió Dave Zirin en el libro What's my name fool?- esta pelea histórica en Zaire marcó la declinación de la militancia de Alí." El título del libro alude a la pregunta que Alí lanzaba en 1967 a Ernie Terrell, quien había insistido en llamarlo Cassius Clay, en una de las peleas más crueles que se recuerden. "¿Cuál es mi nombre tonto?", decía Alí. Y lo golpeaba en el rostro, así hasta completar los 15 rounds, sin noquearlo, para que la tortura durara hasta el final. Cuatro meses después, Alí fue condenado por un jurado blanco a cinco años de prisión por negarse a combatir en Vietnam. La postura, inicialmente religiosa, pasó a ser un símbolo político. Despojado de su título y de su pasaporte, y prohibido de boxear durante tres años y medio, en su mejor momento, Alí se había convertido en el enemigo número uno de Estados Unidos. Negro, musulmán y antipatriota. El Congreso aprobó por 385 contra 19 votos que deshonrar la bandera sería crimen federal. Mil ciudadanos vietnamitas morían cada semana de guerra. Cien soldados estadounidenses morían por día. "Casi todos eran jóvenes hermanos negros y que un hombre mágico por fin se plantara y dijera no era un mensaje nuevo", dijo la poeta Sonia Sánchez. "Ver que Alí simplemente rechazaba el miedo dio coraje a mucha otra gente", agregó Bryant Gumbel, comentarista de TV. Hubo protestas en Guyana, Karachi, Londres y varias capitales africanas. Le escribieron Bertrand Russell y Jean Paul Sartre. Alí, elegante y carismático, era un símbolo, pero accesible y humano. En el momento más dramático, envuelto en pujas internas de los musulmanes negros y vigilado por el FBI, Alí mantuvo su humor inalterable. Y también sus trucos de magia y sus célebres poemas: "Seguiré cantando esta canción/No mataré a ningún Vietcong".
Tras la rehabilitación judicial, Alí, que volvió a pelear en medio de amenazas de bomba y del odio del establishment de Estados Unidos, no reclamó la devolución de la corona. La recuperó sobre el ring. Ese nuevo gesto lo convirtió en "The Greatest" (El más grande). Pero ya no era "más rápido que la luz". Y tampoco flotaba "como una mariposa" ni picaba "como una abeja". El parate de la suspensión, los combates violentos contra Foreman, Joe Frazier y Ken Norton, y también el prolongado final incluyeron demasiado castigo para el hombre que se jactaba de su belleza y se reía diciendo que él era "Dark Gable". Su imagen temblorosa por el Parkinson, encendiendo el pebetero en la fiesta de apertura de los Juegos Olímpicos de Atlanta 96, ovacionado de pie por todo el estadio, inició el camino de la santificación. En 1999 apareció en la Bolsa de Nueva York. En 2001, Hollywood estrenó la insulsa Alí, protagonizada por Will Smith. En 2002, Alí evitó responder en la HBO sobre Al-Qaeda. "No quiero decir nada que pueda herir mis negocios y las cosas que estoy haciendo", se excusó. Viajaba para causas benéficas y para explicarle al mundo musulmán la guerra en Afganistán. En 2004 apareció en el Superbowl y en el Juego de las Estrellas del béisbol, santuarios conservadores. IBM, Gillette y Adidas hicieron campañas con Alí y Taschen publicó en 2004 el libro GOAT, sobre su vida, con tapa de cuero de Louis Vutton y a un costo de 3000 dólares. Le pidieron un texto a Thomas Hauser, una de las personas que más cerca estuvieron del campeón. Hauser escribió que no tenía sentido "santificar" a Alí. Dijo que la rebelión de Alí cobraba aún más fuerza si se contaba el recorrido completo y se contextualizaba la época de su lucha, contradicciones incluidas. Su artículo fue excluido del libro.
Tiempos distintos, Estados Unidos tiene hoy su primer presidente negro. Barack Obama recordó la resistencia de Alí de negarse a combatir en Vietnam en un artículo que firmó para USA Today el 19 de noviembre de 2009, días antes de enviar más soldados a Afganistán. En 2010, en la ESPN, hoy propiedad de Disney, el periodista Bill Simmons dijo que la vuelta al golf de Tiger Woods, tras su tratamiento por "adicción al sexo", sería "más dura" que el retorno de Alí tras su sanción por negarse a ir a la guerra. "Alguna gente -dijo una vez el propio Alí- pensó que fui un héroe y otros que me equivoqué por negarme a ir a Vietnam, pero sólo actué según mi conciencia. No fue un problema de raza, porque el gobierno tiene un sistema en el que los hijos de los ricos van a la universidad y los de los pobres van a la guerra." Pero el gran orador ya no tiene voz. Y el bailarín eximio, para muchos el mejor boxeador de todos los tiempos, sufre Parkinson. El cronograma de la semana de festejos de los próximos días por su cumpleaños número 70 está dentro del proceso de seguir reescribiendo su histórica rebelión. "Es que ocultar todo lo que fue Alí -dijo el profesor Jeffrey Sammons en el libro Muhammad Alí. El legado perdido - sirve para ocultar todo lo que fue Estados Unidos."
Ezequiel Fernández Moores
Diario La Nación, 11 de enero de 2012
La educación
Él era tan educado que, antes de cruzar las puertas de la muerte, hizo que su esposa entrara en primer lugar.
El buen negocio
Al lado de la fábrica donde se producían los fósforos, aquel hombre de negocios había fundado una empresa donde se encendían los fósforos para comprobar si eran útiles.
La cifra
Cuando volvió a quedar embarazada, creyó que se volvería loca. Así y todo, muerta de miedo, dio a luz. Y el miedo fue incluso mayor al ver que la criatura viviría. Era su hijo número trece.
Trece, la cifra que temía más que a la vida o la muerte. Entonces, temerosa de una inminente desgracia, mató con sus propias manos a los otros doce hijos.
El acto
Eran muchos los que esperaban en el andén la llegada del subterráneo. Una decena, lás o menos. Esperaban con paciencia, desgastados por la rutina.
Les sorprendió, por eso, ver a un hombre bastante mayor que manifestaba cierta ansiedad. Hablaba con los usuarios, murmuraba unas palabras y les daba nerviosamente unos billetes.
- No, por favor, no me agradezcan -les decía-. Es para que tomen el taxi.
Ya se oía el rugido del subterráneo.
El hombre se arrojó a las vías poco antes de que llegara el subte, que no tuvo tiempo de frenar.
Aquel gesto desesperado provocó por dos horas, en efecto, la interrupción del servicio.
El ganador
Nunca había comprado un billete de lotería, pero a menudo pensaba en e! dinero de! premio mayor. Y un buen día, pensando en ello, ante sus ojos surgieron un nombre y una dirección. El nombre le era totalmente desconocido, al igual que la dirección.
Al día siguiente comprendió que aquél era el nombre del ganador, el nombre de quien había sido escogido por el azar de la lotería.
Desde entonces piensa regularmente en el ganador. Siempre sabe, de antemano, su nombre y su dirección.
Pero nunca sabe el número del billete ganador.
Cuentos glaciales, de Jacques Sternberg
Lea la primera tanda y la segunda.
Él era tan educado que, antes de cruzar las puertas de la muerte, hizo que su esposa entrara en primer lugar.
El buen negocioAl lado de la fábrica donde se producían los fósforos, aquel hombre de negocios había fundado una empresa donde se encendían los fósforos para comprobar si eran útiles.
La cifra
Cuando volvió a quedar embarazada, creyó que se volvería loca. Así y todo, muerta de miedo, dio a luz. Y el miedo fue incluso mayor al ver que la criatura viviría. Era su hijo número trece.
Trece, la cifra que temía más que a la vida o la muerte. Entonces, temerosa de una inminente desgracia, mató con sus propias manos a los otros doce hijos.
El acto
Eran muchos los que esperaban en el andén la llegada del subterráneo. Una decena, lás o menos. Esperaban con paciencia, desgastados por la rutina.
Les sorprendió, por eso, ver a un hombre bastante mayor que manifestaba cierta ansiedad. Hablaba con los usuarios, murmuraba unas palabras y les daba nerviosamente unos billetes.
- No, por favor, no me agradezcan -les decía-. Es para que tomen el taxi.
Ya se oía el rugido del subterráneo.
El hombre se arrojó a las vías poco antes de que llegara el subte, que no tuvo tiempo de frenar.
Aquel gesto desesperado provocó por dos horas, en efecto, la interrupción del servicio.
El ganador
Nunca había comprado un billete de lotería, pero a menudo pensaba en e! dinero de! premio mayor. Y un buen día, pensando en ello, ante sus ojos surgieron un nombre y una dirección. El nombre le era totalmente desconocido, al igual que la dirección.
Al día siguiente comprendió que aquél era el nombre del ganador, el nombre de quien había sido escogido por el azar de la lotería.
Desde entonces piensa regularmente en el ganador. Siempre sabe, de antemano, su nombre y su dirección.
Pero nunca sabe el número del billete ganador.
Cuentos glaciales, de Jacques Sternberg
Lea la primera tanda y la segunda.








