martes, 24 de agosto de 2010

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El otro Prelorán

En septiembre el Cineclub La Rosa presentará una retrospectiva de Jorge Prelorán, a través de cortometrajes poco difundidos en la extensa obra de uno de los padres del documentalismo argentino. Será los miércoles 1, 15 y 29 a las 20 horas, en Austria 2154, con entrada libre.


El cine de Jorge Prelorán ha sido más comentado que visto y resulta difícil acceder a sus trabajos en medio del olvido, desidia y desinterés en el que cayó su prolífica obra, compuesta de más de 60 películas entre largos y cortometrajes.

Y más allá de la nominación al Oscar, su trayectoria largamente reconocida en el exterior, la obtención de becas, premios y distinciones, creemos que todavía hay otro Prelorán, aún menos difundido que sus trabajos clásicos como Hermógenes Cayo (que proyectamos en la primera temporada de nuestro Cineclub) o Cochengo Miranda.

Se trata de los primeros trabajos juveniles, de su tesis como estudiante de cine en la UCLA, el camino hacia las etonobiografías en la búsqueda rigurosa y conciente de un estilo que defina su oficio, su extenso trabajo de documentación de fiestas y celebraciones en el norte argentino y algunos ejercicios lúdicos que desarrolló junto a amigos y colaboradores, una faceta que en Prelorán estaba siempre presente y seguramente el público desconoce.

El estreno del documental Huellas y memoria de Jorge Prelorán, dirigido por Fermín Rivera, es la excusa para programar estos cortos (muchos de los cuales no han sido proyectados públicamente en décadas) y redescubrir a uno de los padres y emblemas del documentalismo argentino.

Emiliano Penelas
Programador


Programación completa
Miércoles 1 – 20 horas
"Primeras ficciones" + "Buscando un estilo"

Venganza 
Muerte, no seas orgullosa
Máximo Rojas, monturero criollo
Trapiches caseros
Quilino 
Remate en estancia

Tiempo total: 77 minutos.


Miércoles 15 – 20 horas
"Filmando el Norte"

Feria en Simoca
Casabindo
El Tinkunako
La feria de Yavi
Iruya
Señalada en Juella

Tiempo total: 85 minutos


Miércoles 29 – 20 horas
"Juegos y fantasías"

Claudia
La máquina 
Héctor Di Mauro, titiritero
Obsesivo

Tiempo total: 86 minutos
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Quieren meter preso a un loro "puteador"

Dos turistas italianos han denunciado a un papagayo por los insultos que sistemáticamente les profería cuando salían y entraban a la casa que tenían alquilada en Tarquinia (centro de Italia) para pasar sus vacaciones.

Los dos italianos, uno romano y otro napolitano, se presentaron en una comisaría de Roma y acusaron al ave de "stalking", una forma de acoso constante, debido a los insultos que les dirigía, informa hoy el rotativo italiano "Corriere della Sera".

Siempre que entraban y salían de la casa, el papagayo recibía al romano llamándole "gordo" y al napolitano, "terrone", un adjetivo utilizado por los habitantes del norte de italia para denigrar a los del sur.

Agencia EFE.
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sábado, 21 de agosto de 2010

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Piernas entrelazadas

Autor y director: Omar Aita. Intérpretes: Cecilia Tognola, Verónica Intile y Sabrina Lara. Escenografía: Inés Castro. Luces: Soledad Ianni. Vestuario: César Drago. Música: Martina Vior. Maquillaje: Camila Aita. Fotografía: Michel Marcu. Diseño Gráfico: Santiago Corti. Producción Ejecutiva: Teatros4. Asistente de dirección: Anabel Ferreira. Los sábados a las 21 horas en el Teatro Belisario, Av. Corrientes 1624, Reservas: 4373-3465.


Esta excelente obra de Omar Aita puede entenderse como un grotesco, aunque en una clave menos exasperada que su anterior Familia de Vancini y Antonia su mujer. Está ubicada en los años cincuenta, durante el segundo gobierno peronista, pero si bien la referencia es concreta, no intenta proponer una reflexión política sobre ese momento de nuestra historia. Sólo quiere señalar cómo impactó en el feminismo la figura de Eva Perón.

La anécdota es sencilla: tres hermanas se instalan en Buenos Aires huyendo de las limitaciones y de la falta de oportunidades que ofrece la vida en el campo. Alquilan un departamento, trabajan como obreras en Alpargatas, y a partir de ese planteo se presentan varias situaciones que dan cuenta de la evolución tanto de sus personalidades como del entorno social.

En un determinado momento, Herminda tilda de “solteronas” a sus hermanas Delia y Celia, y ese calificativo, ya inexistente ante el cambio cultural que se experimentó en el transcurso de más de medio siglo, señala cuánto evolucionó la mujer en la sociedad argentina. Hoy, lejos de ese estereotipo que tanto espantaba, no pocas jóvenes deciden permanecer solteras.

Es sorprendente la convicción que poseen los diálogos de las protagonistas, su verosimilitud y carnadura. Es más, Aita empleó expresiones propias de esa época. Esta perfección no hubiera sido posible sin las impresionantes actuaciones de Cecilia Tognola (Delia), Verónica Intile (Herminda) y Sabrina Lara (Celia), que logran que sus personajes sean viscerales, no sólo con la voz y los gestos, sino también con los frenéticos movimientos que evidencian un sólido entrenamiento corporal.


Sin embargo, Piernas entrelazadas cuenta con otros personajes: son de ficción y pertenecen a la radionovela que las tres mujeres escuchan con devoción. En determinados tramos hasta el espectador puede llegar a pensar que los mismos no aparecen en el escenario pero se vinculan realmente con Delia, Herminda y Celia, dado que éstas así lo sienten. Como manifiesta una de las hermanas, a los héroes de la novela les pasa de todo —amor, sexo, crimen pasional, cárcel, adulterio— mientras que a ellas, nada. Insatisfechas, proclaman a gritos su vacío existencial, la falta absoluta de futuro y de proyectos. Y también reclaman sexualidad con gritos desesperados y contorsiones de sus excitados cuerpos. Por supuesto que el hombre en esos años contaba con las ventajas de tener un mayor reconocimiento laboral, la permisividad en la vida amorosa y una mayor libertad de conducta, pero su horizonte era también estrechísimo y tampoco escapaba de la total frustración.

Pero no sólo la interpretación apuntala la obra de Aita: la escenografía de Inés Castro es un modelo de síntesis y funcionalidad, y posee detalles como el de un espejo colgante en una de las paredes, que al reflejarlas da la sensación de que complementa la introspección de las hermanas. La iluminación de Soledad Ianni saca partido de los contraluces y opera con sensibilidad las penumbras que van pautando el paso del tiempo y las distintas escenas. Muy acertado el vestuario de César Drago, como también el trabajo de investigación que permite escuchar de la omnipresente radio, clásicos de aquella década como la voz del cantante Gregorio Barrios y la radionovela Los Pérez García. Impecable el resto del equipo (Martina Vior, Camila Aita, Michel Marcu, Santiago Corti y Anabel Ferreira).

Germán Cáceres
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jueves, 19 de agosto de 2010

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Brassaï en el MNBA

Dentro del Festival de la Luz, es muy recomendable visitar la exposición de Brassaï en el Museo Nacional de Bellas Artes.






Brassaï (Gyula Halász, 1899 - 1984): fotógrafo nacido en Brassó (Rumania, entonces Hungría) conocido por su trabajo desarrollado en París, ciudad donde desarrolló su carrera.
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domingo, 15 de agosto de 2010

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El ataque de los acuanautas

de Germán Cáceres
(Maya, Buenos Aires, 2010, 128 páginas)


La acción se desarrolla en un pasado lejano y en una zona imprecisa de nuestro planeta inspirada en los paisajes de Río Negro y Neuquén.

El protagonista es Cahueyel, un mago de catorce años que pertenece a la comunidad de los tehuemapus y que, al ponerse en trance, puede trasladarse con su mente por la inmensidad del cosmos.

Es así como llega a vislumbrar un planeta totalmente cubierto por el agua llamado Piscis y localizado en la Galaxia de Andrómeda, que habitan los acuanautas, quienes se disponen a invadir la Tierra para escapar a la amenaza de un tremendo agujero negro.

A partir de este planteo se suceden intensas batallas en las cuales puede más el ingenio y la inventiva que la superioridad tecnológica. Estas aventuras están mechadas con romances protagonizados por guerreros y amazonas de la comunidad, a los que no es ajeno Cayahuel. Y todo se complica cuando la bella Victoria, comandante de las fuerzas de Piscis, arriba a la comarca.

Germán Cáceres muestra gran imaginación para tejer esta apasionante novela que puede entenderse como de ciencia ficción al revés, a la manera de El vino del estío, de Ray Bradbury, ya que sucede en el pasado. También se destacan las imágenes de la hermosa región en que reside la comunidad y las descripciones de una extraña ciudad de Piscis, que evocan las pesadillas de Piranesi. Otro acierto lo constituyen los diálogos, vigorosos y convincentes.

Pero como es habitual en Cáceres (Soñar el paraíso, Traficantes de la selva, Lluvia de esqueletos, El enigma del Siambón), aunque la novela esté dirigida a mayores de doce años, no hay límite de edad para su lectura y podrán disfrutarla los adultos, pues emplea atractivos giros de la acción, un recurso frecuente en las películas y series norteamericanas.

Dado que es el segundo libro que el autor publica en este año y pronto se estrenará su obra de teatro El incidente, al consultársele sobre su tan prolífica producción, respondió que escribir para él era como una suerte de compulsión —eminentemente placentera—: no podía estar mucho tiempo sin hacerlo porque empezaba a sentirse mal.

Los textos de Cáceres siempre han tenido una amplia repercusión, de manera que no dudamos que lo mismo ocurrirá con El ataque de los acuanautas.

Las ilustraciones de Pablo Olivero son bellas e imaginativas, pletóricas de sutilezas y encantos, los cuales sólo pueden obtenerse a través de un completo domino de las artes gráficas.

Juan Carlos Licastro
juancarloslicastro@gmail.com
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viernes, 13 de agosto de 2010

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Festival Internacional de Cortos de Punta del Este

El Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte, junto al Cineclub La Rosa, vuelven a colaborar con el Festival Internacional de Cortos de Punta del Este. Hasta el 31 de agosto recibirán trabajos para participar de la 8º edición, que se realizará del 15 al 17 de octubre.


Para consultar bases y reglamento: http://cineclublarosa.blogspot.com/2010/08/octavo-festival-internacional-de.html
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jueves, 12 de agosto de 2010

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¡¡Juan Moreira!!

por José Massaroli
(La Duendes Editora, Comodoro Rivadavia, 2010, 116 páginas)


La novela de Eduardo Gutierrez (1851-1899) fue escrita como folletín y apareció en el diario La Patria Argentina entre el 28 de noviembre de 1879 y el 8 de enero de 1880. Es la historia de un gaucho que se ve obligado a marginarse de la ley por los abusos y humillaciones que le infligen las autoridades. Hasta que finalmente lo mata una partida policial protagoniza portentosas hazañas dando muestras de su coraje ilimitado. La obra obtuvo un rotundo éxito, que motivó que se reescribiera como mimodrama para ser representada en el circo criollo. En 1886 José Podestá realizó su dramaturgia y la llevó al teatro, y se convirtió en uno de los acontecimientos más importantes de nuestra escena. También fue volcada al cine en tres oportunidades, siendo la más destacable el filme de Leonardo Favio de 1973. Está basada en un hecho real sobre un habitante de La Matanza que cae abatido por la policía en 1874. El folletín de Gutierrez está enrolado en la literatura gauchesca y en el romanticismo rioplatense, y su protagonista se erige como uno de los mitos de nuestras letras. Otras novelas importantes de este autor, en las que denunciaba la injusticia social que sufrían los desamparados frente a los representantes del poder, son: Juan Cuello, Hormiga Negra, Santos Vega, El matrero y El rastreador.

José Massaroli (Villa Ramayo, Pcia. de Buenos Aires, 1952) dibujó para las editoriales Columba, Record, Universo (Italia), Thomson (Gran Bretaña), Bastei (Alemania) y la casa Disney (Estados Unidos y Europa), y colaboró en las revistas Caras y Caretas, Rico Tipo, Operación Ja Ja y Sex-Humor. Amante del género gauchesco, adaptó el Juan Moreira, de Eduardo Gutierrez, y lo guionó y dibujó en historietas en el diario La Voz, en el período 1983-1984, que es la versión que publica ahora La Duendes Editora. En ella Massaroli demuestra ser un maestro del claroscuro y utiliza con destreza los contrastes. Traza verdaderos filigranas sobre espacios en blanco, los cuales pueden sugerir tanto el amanecer como el follaje de los árboles, la vasta llanura, un día nublado o ser expresivas siluetas trabajadas con ágiles líneas.

Massoroli es tributario del gran realismo clásico, y utiliza el leit-motiv para enriquecer poéticamente la historieta: así, la luna cubierta por nubes desgarradas o esas viñetas apaisadas con planos generales lejanos que reflejan con melancolía al Moreira montado en su overo bayo y dirigiéndose hacia ninguna parte. Tampoco escatima onomatopeyas de todos los tamaños, una planificación cinematográfica, picadas y contrapicadas, globos en off, o el primerísimo primer plano del solitario protagonista.

Massoroli impregna su adaptación de ese aire de fatalidad de la novela y hace decir a Moreira: “Ya la vida me pesa y el día que me maten será el único día alegre que habré tenido”. De paso remarca la corrupción política —que incluía el fraude y el matonismo— de los tiempos de Adolfo Alsina, Bartolomé Mitre y Nicolás Avellaneda. Y expone el horizonte siempre inalcanzable de la inmensidad pampeana para señalar el triste destino de este héroe condenado desde el más allá (“…Pero está de Dios que no hay felicidad pal gaucho”, afirma).

Se sabe que José Massaroli es un gran admirador de Hugo Pratt, hecho que se percibe en su trazo y en la importancia expresiva que otorga a las manos de los personajes. Además, sus escenas de duelos a cuchillo y de combates con partidas son antológicas por su vigor, contundencia y vertiginoso movimiento.

Este libro incluye una lúcida y esclarecedora presentación de Alejandro Aguado, complementada por el sagaz análisis que realiza en el prólogo Ariel Avilez.

En síntesis, ¡¡Juan Moreira!! sobresale por su brillante dinamismo narrativo y su belleza gráfica.

Germán Cáceres
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domingo, 8 de agosto de 2010

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¡Qué viva la música! (XI)

Una sección abandonada que vuelve para agradecerle al señor Robyn Hichcock, por canciones tan lindas como esta.


You have two coffees
One of them is one coffee too many for you
On a health kick
Trying to lead a middle-aged life
Well, it's either that or drop dead
Wait 'til you get older than this
And then turn around and tell me I was young for my age
Yeah

And it feels like 1974
Waiting for the waves to come and crash on the shore
But you're far in land
You're in funky denim wonderland
You and David Crosby and a bloke with no hand
You've got hair in places
Most people haven`t got brains
Ooh

But it feels like 1974
Syd Barrett's last session, he can't sing anymore
He's gonna have to be Roger now for the rest of his life
Oh

Enough about me, let's talk about you
You were working at the Earth Exchange at half twenty-two
"Rebel Rebel" was your favorite song
On the Archway Road
Where it all belongs
All those molecules of time
That you thought you'd shed forever
All those inches of time
That you thought you could just say bye-bye

And as Nixon left the White House
You could hear people say,
"They'll never rehabilitate that mother
No way"
Yep

Whirry-whirry goes the helicopter out of my way
I've got president to dump in the void
Ooh

Python's last series and The Guardian said,
"The stench of rotting minds"
But what else could you smell back then?
You didn't have to inhale too hard
You could smell the heads festering in the backyard
There's a baby in a basket and it's taken your name
And one day it'll grow up and say,
"Who are you?"
Eh?

And you say that's where it ended
But I say no no no, it just faded away
August was grey
It feels like 1974
Ghastly mellow saxophones all over the floor
Feels like 1974
You could vote for Labour, but you can't anymore
Feels like 1974
Digging Led Zeppelin in Grimsby
Oh Christ


1974

Tomas dos cafes,
uno de ellos fue demasiado para vos,
una patada a la salud.
Tratas de vivir la vida a una edad madura.
Bueno, es eso o caerte muerto.
Espera a que envejezcas más
y des la vuelta y me digas que soy joven para mi edad.
Yeah.

Y se siente como 1974.
Esperando a que las olas golpeen contra la orilla.
Pero estás tierra adentro.
En la tierra de la fantasía de los pantalones vaqueros.
Vos y David Crosby y un tipo sin una mano.
Tenés pelo en lugares
en la que la mayoría no tiene sesos.
Ooh.

Pero se siente como 1974.
El último concierto de Syd Barrett, ya no puede cantar.
Ahora tendrá que ser Roger por el resto de su vida.
Oh.

Ya basta de hablar de mi,
ahora hablemos de vos.
Trabajabas en Earth Exchange a los 22 y medio.
"Rebel Rebel" era tu canción favorita
en la calle Archway,
donde todo pertenecía.
Todas esas moléculas de tiempo
que pensabas desaparecían para siempre.
Todas esas pulgadas de tiempo
de las que creías que sólo tenías que despedirte.

Y cuando Nixon dejó la Casa Blanca
oíste a mucha gente decir
"Nunca la rehabilitarán,
de ninguna manera".
Yep.

"Whirry-whirry" hace el helicóptero, quítense de mi camino.
Tengo un presidente para llenar el vacío.
Ooh

La última serie de los Pythons y The Guardian dijo
"La peste de las mentes podridas".
¿Pero qué otra cosa iban a oler entonces?
No tenías que inhalar demasiado.
Podías oler las cabezas pudriéndose en el patio trasero.
Hay un bebé en una canasta y ha tomado tu nombre.
Y un día crecerá y te dirá
"¿Quién sos vos?"
Eh?

Y decís que ahí todo terminó,
pero yo digo no no no, sólo se desvaneció.
Agosto fue gris.
Se siente como 1974.
Saxofones melódicos por todas partes.
Se siente como 1974.
Podías votar por los Laboristas pero ya no.
Se siente como 1974.
Me gustaba Led Zeppelin en Grimsby.
Oh Cristo.


Del álbum Storefront Hitchcock, perteneciente al documental del mismo nombre dirigido por Jonathan Demme.
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sábado, 7 de agosto de 2010

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Hoy es el tipo con más laburo del país

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jueves, 5 de agosto de 2010

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Josef Koudelka en Buenos Aires

Uno de los más importantes fotógrafos de todos los tiempos está por primera vez en Buenos Aires gracias al Festival de la Luz. "Invasión Praga 68" estará en la Fundación OSDE, Suipacha 658, hasta el 2 de octubre.


Por primera vez podremos ver en Buenos Aires una exposición del fotógrafo checo Josef Koudelka, considerado entre los más grandes maestros del fotoperiodismo, miembro de la prestigiosa agencia Magnum.

La muestra, perteneciente al Festival de la Luz que comenzó ayer, es precisamente su trabajo sobre la invasión rusa a Praga, en 1968, con el cual Koudelka alcanzara fama mundial.

Koudelka nació el 10 de enero de 1938 en la región de Moravia, entonces Checoslovaquia. Se interesa por la fotografía a los doce años gracias a un amigo de su padre. En 1956 se traslada a Praga para comenzar la carrera de ingeniería aeronáutica. Durante los años de estudios conoce al fotógrafo Jiri Jenicek, quien le anima a reunir una serie de fotografías para realizar su primera exposición, en 1961.


Durante esta década desarrolla a la par de su trabajo de ingeniero, en Praga y Bratislava, su pasión por la fotografía que lo lleva a dedicarle cada vez más tiempo, colaborando con distintas publicaciones. Su interés por la música tradicional y la del pueblo rroma le lleva a hacer de los gitanos su principal sujeto fotográfico.

En 1965 emprende varios viajes por el este de Eslovaquia con el fin de fotografiar celebraciones religiosas, y un año más tarde publica su primer libro, sobre fotografías de la puesta dirigida por Jan Grossman de "Ubu Rey", obra teatral de Alfred Jarry.

En 1967 decide abandonar su trabajo como ingeniero para dedicarse exclusivamente a la fotografía, y recibe el premio anual de la Unión de Artistas Checoslovacos por “la originalidad y calidad de sus fotografías de teatro”. También expone por primera vez las fotografías de gitanos tomadas entre 1961 y 1967, y al año siguiente viaja a Rumanía para continuar su proyecto sobre estilo de vida de los gitanos.


Su regreso a Praga se produce justo un día antes de que comience la invasión de Checoslovaquia por Rusia. Durante esos intensos días registra los enfrentamientos, que luego pasó de contrabando fuera del país, para mostrar al mundo las dramáticas imágenes de los tanques rusos que arrollaban su país y de la resistencia checoslovaca frente al atropello. A través de la prestigiosa Agencia Mágnum, los principales medios reproducen las imágenes sin mencionar al autor para protegerlo de posibles represalias. Este relato visual “de un fotógrafo checo” llegó a ser un símbolo internacional que lo llevó a ganar el preciado premio Robert Capa.

En 1970 abandona Checoslovaquia con un visado de tres meses para continuar fotografiando gitanos, en esta ocasión, en el oeste de Europa. Al caducar el visado decide no regresar a su país, convirtiéndose desde ese momento en apátrida. Hasta 1980, gracias al asilo político de Inglaterra, fija su residencia en Londres y se dedica a recorrer diversos países europeos fotografiando celebraciones populares, escenas cotidianas y gitanos.


En 1971, Elliott Erwitt, entonces director de la Agencia, le propone unirse a la cooperativa Mágnum Photos. Allí conoce a Henri Cartier-Bresson y al editor y fotógrafo Robert Delpire, con quienes mantendrá una relación muy cercana. Koudelka reconoce que trabajando con Robert Delpire aprendió de fotografía más que nunca en su vida y que éste es la persona que mejor conoce su obra, a lo que ayuda el hecho de que sea el editor de la mayor parte de los libros de Koudelka.

El Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York (MoMA) rinde homenaje al fotógrafo organizando una exposición individual con el título de Josef Koudelka. Y en ese mismo año, 1975, Robert Delpire publica en París el libro Gitans: la Fin du Voyage (Gitanos: el final del viaje), que recibirá el Premio Nadar tres años más tarde.

En 1980 abandona Inglaterra para instalarse en Francia. A través de las becas, Koudelka sostuvo económicamente sus trabajos, desarrollados a largo plazo en blanco y negro, que culminaron en muchas exhibiciones y la publicación de otro libro fundamental: Exilios (1988).


En 1986 comienza a documentar la diversidad de sus paisajes, tanto urbanos como rurales. De esa experiencia derivarán las imágenes de la reestructuración de la industria metalúrgica en la región de Lorena, y las modificaciones del entorno que ello significaba, con la utilización de cámaras panorámicas.

Después de nacionalizarse francés en 1987, Koudelka volvió a Checoslovaquia por primera vez en 1990 y 1994, invitado por el productor alemán Eric Heumann para trabajar como asistente de imagen en la película La Mirada de Ulises de por Theo Angelopoulos. De todas estas experiencias surgiría el libro Caos (1999).

Josef Koudelka ha recibido prestigiosos galardones en reconocimiento a su labor, como el Premio Cartier-Bresson, la Medalla de la Royal Photographic Society o el Premio de la Hasselblad Foundation Photography y ha sido nombrado Caballero de las Artes y las Letras por el Ministerio de Cultura Francés. Sus obras fueron exhibidas en el Museo de Arte Moderno (MoMA) y el Centro Internacional de la Fotografía de Nueva York, la Galería Hayward de Londres, el Stedelijk Museum of Modern Art, de Ámsterdam y el Palais de Tokyo, en París, entre otros.


La exposición "Invasión Praga 68" llega a Buenos Aires con motivo de los XVI Encuentros Abiertos - Festival de la Luz, una de las reuniones de fotografía más importantes de América Latina, que se celebra de manera bienal en nuestro país. La muestra es una coproducción entre Magnum Photos y Aperture, organización sin fines de lucro dedicada a la fotografía y artes visuales.

Koudelka será declarado hoy, cuando inaugure la muestra, Huésped de Honor por la Legislatura porteña, a instancias del diputado Raúl Puy.
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domingo, 1 de agosto de 2010

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Groucho Marx

Las dos mayores carcajadas que recuerdo (aparte de mis tres matrimonios) eran en un número de music-hall titulado Home again.


Una era cuando Zeppo salía de los bastidores y anunciaba:
"Papá, el hombre de la basura está aquí". Yo replicaba: "Dile que no queremos".

La otra era cuando Chico me estrechaba la mano y decía: "Me gustaría decirle adiós a tu mujer, y yo le decía "¿Y a quién no?".

Groucho Marx
Las cartas de Groucho
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