Twitter Instagram Twitch Facebook Emiliano451 Kinoclub

Nido de caranchos

  • Home
  • About
  • Fotografía
    • Lomo
    • Flaneur
    • Noches de pandemia
    • Foto reportaje
  • Cine
    • Kinoclub
    • Cineclub YMCA
    • Cineclub La Rosa
    • Documental
  • Música
    • Vinilos
    • Rock
    • Próximamente
  • Literatura
  • Viajes
  • Etc
    • EP
    • Fútbol
    • Cartele
    • Cafecito


La Administración Oceánica y atmosférica informó que el 3 de julio se registró una elevada temperatura global promedio, mayor a los 17ָº esta marca térmica es superó el récord diario de 16,92º que se dio el 24 de julio del año 2022.

Concretamente, la temperatura a nivel planetario exhibe niveles que generan alarma.

En efecto, desde 2016 no se registraba tal elevación de la temperatura lo que pone evidencia una vez que el cambio climático en marcha no se detiene.

La consecuencia de esto será que las sequías y como contrapartida en otros casos los deslaves e inundaciones se irán multiplicando.

Cabe señalar que las cumbres mundiales sobre el cambio climático fracasan una tras otra porque más allá de las expresiones de emiten los líderes de las potencias industriales no existen cambios sustanciales en la matriz energética, EE UU y China no solo no suscriben los tratados internaciones sino que las emisiones de gases tóxicos se incrementan.

En paralelo a lo antedicho se ha denunciado que devastación forestal en la región amazónica ha sido en el último año de un 33% está a un 3% de tornarse irreversible con todo lo que implica que el llamado “pulmón del planeta” continúe siendo arrasado con ataques a poblaciones autóctonas y la extinción de especies de flora y fauna .

El sombrío panorama se agrava con la observación de que el desarrollo paroxístico del capitalismo irá incrementando el riesgo de catástrofe en diversas latitudes de la Tierra.

Además, si consideramos el irrefrenable aumento de la pobreza y las calamidades producidas por las guerras queda al desnudo que los únicos proyectos de las principales potencias mundiales y hasta de los Estados subalternos son la dominación, la explotación y la expoliación.

Las guerras como expresión patética y siniestra de un mundo en el que abundan el racismo, la xenofobia y la acumulación de riquezas en las élites capitalistas y estatales.

Nos han puesto al borde del colapso y lo que debe colapsar es el capitalismo como sistema y no los seres vivos cualquiera sea la especie.

Ante todo esto lo que se impone es la revuelta popular y la rebelión autoorganizada.

Carlos A. Solero
Viernes 7 de julio de 2023
Share
Tweet
Pin
Share
No comments
Share
Tweet
Pin
Share
No comments
Estábamos sentados en el coche cuando la tierra tembló. Un temblor ligero: el de un durmiente que se da vuelta, un suspiro en un pulmón enorme. Giré la cabeza, pensando que alguien había sacudido el coche. Pero no había nadie ni nada en esa ruta del cañón oscuro. Había estado besándola. Los perros empezaron a ladrar. También a ellos los había perturbado el movimiento inesperado de lo que se supone no debe moverse. La había besado. Había sido un beso vacilante, exploratorio, y parte de mí esperaba que se lo negara; pero lo permitió, con los ojos cerrados y la cabeza recostada en mi brazo; entonces la tierra tembló de esa manera leve y descontenta, como alguien que se da vuelta, o como si de pronto tuviera frío, los perros ladraron. El beso se interrumpió. Pareció que ella no se había dado cuenta del ligero temblor del suelo. Pareció que no se asombraba de los ladridos de los perros. Tal vez esperara más que un primer beso, tal vez esperara un avance a tientas de mis manos o un descenso de mi boca hacia su garganta, pálida y cercana, y yo la había defraudado. Fue extraño que la tierra temblara en ese momento. Fue extrañamente perturbador y modificó el gesto familiar, esbozado tantas otras veces, del descenso hacia la boca de una chica; pero que la tierra temblara le dio al beso un matiz algo ominoso. A la mañana siguiente, estaba en todos los periódicos: el terremoto.

Que el mundo me conozca, de Alfred Hayes
Share
Tweet
Pin
Share
1 comments
Para John Berger

mientras el ladrllo de la tarde guarda el calor rosa del viaje

mientras la rosa germina un invernadero para respirar
y florece como el viento

mientras los esbeltos abedules murmuran sus historias del
[viento a lo urgente
en los camiones

mientras las hojas de los setos guardan la luz
que el momento pensó haber perdido

mientras el cuenco de su muñeca pulsa como el pecho
[de un gorrión en el aire ondulante

mientras el coro de la tierra encuentra sus ojos en el cielo
y los desvela para uno y para otra en la rebosante oscuridad

cuida todo lo que amas

la caligrafía de los pájaros que surca la mañana
los millones de manos del hacha, la suave mano de la tierra
un paso adelante del tiempo
los dientes rotos de las tríbus y su vasto lugar
[esparcidos por la estepa y juntos
la diminuta asa de barro, sobreviviente, el cercano fantasma
[de un cántaro
viajando a nosotros por el suelo

la promesa de los brazos abiertos, el manto único de nuestro
[caminar común
el mapa de la palma contenida
en un nudo
pero que se brinda como tea

cuida todo lo que amas

los senderos que tallan hacia nosotros y lo lejos que nos
[abrimos hacia ellos

la justicia de una brizna de yerba que demadeja palacios
[pero aloja la canciones de la búsqueda

el bajel que nombra las olas, la vasija de esta vida, conforme
[se llena con los días
y se hunde para volverse lo que ama

la memoria que crece para formar el árbol que siempre
[conoció como semilla

las palabras
el pan

el niño que busca las verdades tras la puerta

el anhelo de comenzar junos de nuevo
animales ávidos dentro del parlamento del mundo

la gente en el cuarto la gente en la calle la gente

cuida todo lo que amas

19 de mayo 2005
Gareth Evans
Share
Tweet
Pin
Share
1 comments
Todo esto y mucho más en 
www.lomoargentina.blogspot.com










Share
Tweet
Pin
Share
5 comments
A mediados de 1969 un partido de fútbol por las eliminatorias para México '70 desató una guerra de cien horas entre Honduras y El Salvador, que dejó seis mil muertos y veinte mil heridos. El polaco Ryszard Kapuscinski la denominó "La guerra del fútbol", y la hizo conocer mundialmente en una de sus memorables crónicas.


Iba envuelto en una oscuridad total, densa, espesa e impenetrable, como si una venda negra me cubriera los ojos; no podía ver nada en absoluto, ni siquiera mis propios brazos, extendidos hacia adelante. El cielo debía de haberse cubierto de nubes, pues habían desaparecido las estrellas, y en ninguna parte se veía luz alguna.

Estaba solo en medio de una ciudad extraña y desconocida, que no podía ver y que parecía haber quedado sepultada bajo tierra. Un silencio cargado de tensión lo envolvía todo; la ciudad había enmudecido como si la hubieran hechizado, ni una sola voz, ningún sonido llegaba de ninguna parte. Caminaba hacia adelante, palpando, como un ciego, las paredes, las cañerías de desague y las rejas de los escaparates. Me percaté de que mis pasos retumbaban sobre la acera, así que empecé a andar de puntillas y con sumo sigilo. De pronto, mi mano dio en el vacío: no había más pared; debía de haber llegado al final de la manzana. ¿Habría salido a una plaza? ¿O tal vez se trataba del final de un terraplén y tenía delante un precipicio? Palpé el suelo con los pies. ¡Asfalto! Estaba en medio de una calzada. Crucé al otro lado y volví a pegar me al muro. Perdido, sin saber dónde quedaba Correos ni dónde estaba el hotel, seguí avanzando. De repente oí un estruendo ensordecedor, sentí que perdía el equilibrio y me desplomé sobre la acera.

Había volcado un cubo de basura de hojalata.

En aquel tramo, la calle debía de bajar en pendiente, porque el cubo rodó con estrépito durante un buen rato. En ese momento oí abrirse muchas ventanas, de donde me llegaban unos susurros llenos, de terror: "¡Silencio! ¡Silencio!", voces ahogadas de una ciudad que quería que aquella noche el mundo se olvidara de ella, que deseaba sumirse en la oscuridad y el silencio, que se defendía de ser desenmascarada. A medida que se alejaba, vacío, el cubo de basura calle abajo, se abrían más y más ventanas y se repetían los susurros de "¡Silencio!, ¡silencio!", suplicantes unos, furiosos otros. Pero no había manera de detener al monstruo de hojalata, que rodaba por las desiertas calles como enloquecido, chocando con estrépito contra los adoquines, las farolas y los bordillos. Aterrorizado y empapado en sudor, me tendí sobre la acera, pegándome a ella como una lapa. Temía que empezasen a dispararme. Había cometido un acto de traición contra la ciudad. El enemigo podía haber oído el ruido del cubo de basura y así localizar la situación de Tegucigalpa que, en semejante oscuridad y silencio, no había manera de detectar. Pensé que no me quedaba más que una salida: huir, largarme de allí lo más lejos posible. Me levanté de un salto y eché a correr. Me dolía la cabeza debido al fuerte golpe que me había dado al caer sobre la acera. No obstante, seguí corriendo como un poseso hasta que tropecé con algo y volví a caer de bruces. Sentí el sabor de la sangre en la boca. Me levanté y me apoyé contra una pared. El cerco de los muros se cerraba sobre mí, un ser indefenso, acorralado por una ciudad que ni siquiera podía ver. Agucé la vista en espera de la luz de las linternas, convencido de que me seguirían para darme caza. Atraparían al intruso que había infringido la última orden dada en esta guerra, orden que prohibía a todo el mundo salir a la calle durante la noche. Pero no ocurrió nada; todo estaba sumido en un silencio sepulcral y la más absoluta oscuridad. Seguí a tientas mi incierto camino, con los brazos extendidos, perdido en el laberinto de las calles, magullado, sangrando y con la camisa hecha jirones. Debía de llevar allí siglos enteros, seguramente había llegado ya hasta el fin del mundo. De repente cayó un aguacero, una violenta tormenta tropical. Por un instante un rayo iluminó la ciudad fantasma. Me vi en medio de unas calles que me eran completamente desconocidas, vi unos edificios viejos y míseros, una casa de madera, un farol, el empedrado. Todo desapareció en una fracción de segundo. Sólo se oía el ruido de la lluvia y, de cuando en cuando, los bandazos del viento. Temblando de frío y empapado, permanecí inmóvil durante un rato, sacudido por escalofríos. Palpé el muro hasta encontrar la entrada de un portal, donde me refugié del aguacero. Acurrucado entre el muro y el portal, intenté dormir, pero no lo logré.

De madrugada me encontró allí una patrulla del ejército.

- Estúpido, insensato -me dijo un sargento con cara de sueño-, ¿dónde te metes en una noche de guerra?

Me contemplaban con miradas llenas de sospecha; querían llevarme a la comandancia de la ciudad. Por suerte llevaba encima mi documentación y pude explicarles lo que había pasado. Me acompañaron al hotel. Durante el camino, el sargento me dijo que los combates no habían dejado de librarse durante toda la noche, pero como el frente estaba lejos, en Tegucigalpa no se podían oír los disparos.

Ryszard Kapuscinski
Share
Tweet
Pin
Share
4 comments




Share
Tweet
Pin
Share
No comments
"Nido de caranchos" tiene un hermanito medio huerfanito que se llama "Lomógrafo". Publica fotos sacadas con cámaras Lomo, que están muy lindas (las Lomo, no se si las fotos) y acaba de incorporar una nueva amiga, la Rollei 35 SE. Visiten la página haciendo click acá.





http://www.lomoargentina.blogspot.com/
Share
Tweet
Pin
Share
3 comments
Older Posts

About me

Página en construcción

Redes

  • Twitter
  • Instagram
  • Twitch
  • Facebook
  • Emiliano451
  • Kinoclub
Invitame un café en cafecito.app

Últimos posteos

Sponsor

Blog Archive

  • ▼  2026 (9)
    • ▼  abril (2)
      • "Tres moricas me enamoran", por Rocío Danussi
      • Olga de Amaral: Cuerpo textil
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (3)
  • ►  2025 (17)
    • ►  diciembre (2)
    • ►  noviembre (7)
    • ►  marzo (2)
    • ►  febrero (3)
    • ►  enero (3)
  • ►  2024 (50)
    • ►  diciembre (4)
    • ►  noviembre (3)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (9)
    • ►  agosto (1)
    • ►  julio (5)
    • ►  junio (7)
    • ►  mayo (6)
    • ►  abril (4)
    • ►  marzo (1)
    • ►  enero (5)
  • ►  2023 (86)
    • ►  diciembre (7)
    • ►  noviembre (4)
    • ►  octubre (3)
    • ►  septiembre (5)
    • ►  agosto (6)
    • ►  julio (10)
    • ►  junio (4)
    • ►  mayo (6)
    • ►  abril (9)
    • ►  marzo (9)
    • ►  febrero (11)
    • ►  enero (12)
  • ►  2022 (112)
    • ►  diciembre (12)
    • ►  noviembre (6)
    • ►  octubre (9)
    • ►  septiembre (9)
    • ►  agosto (13)
    • ►  julio (11)
    • ►  junio (9)
    • ►  mayo (13)
    • ►  abril (8)
    • ►  marzo (19)
    • ►  febrero (2)
    • ►  enero (1)
  • ►  2021 (35)
    • ►  diciembre (2)
    • ►  noviembre (2)
    • ►  octubre (1)
    • ►  septiembre (4)
    • ►  agosto (8)
    • ►  julio (4)
    • ►  junio (12)
    • ►  mayo (1)
    • ►  enero (1)
  • ►  2020 (4)
    • ►  enero (4)
  • ►  2019 (59)
    • ►  diciembre (4)
    • ►  noviembre (2)
    • ►  octubre (9)
    • ►  septiembre (5)
    • ►  agosto (7)
    • ►  julio (8)
    • ►  junio (3)
    • ►  mayo (8)
    • ►  marzo (5)
    • ►  febrero (3)
    • ►  enero (5)
  • ►  2018 (65)
    • ►  diciembre (7)
    • ►  noviembre (2)
    • ►  octubre (12)
    • ►  septiembre (16)
    • ►  agosto (2)
    • ►  mayo (1)
    • ►  abril (6)
    • ►  marzo (7)
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (8)
  • ►  2017 (89)
    • ►  diciembre (2)
    • ►  noviembre (3)
    • ►  octubre (11)
    • ►  septiembre (11)
    • ►  agosto (8)
    • ►  julio (7)
    • ►  junio (7)
    • ►  mayo (8)
    • ►  abril (8)
    • ►  marzo (6)
    • ►  febrero (8)
    • ►  enero (10)
  • ►  2016 (123)
    • ►  diciembre (8)
    • ►  noviembre (6)
    • ►  octubre (8)
    • ►  septiembre (6)
    • ►  agosto (6)
    • ►  julio (10)
    • ►  junio (12)
    • ►  mayo (5)
    • ►  abril (18)
    • ►  marzo (13)
    • ►  febrero (16)
    • ►  enero (15)
  • ►  2015 (105)
    • ►  diciembre (12)
    • ►  noviembre (10)
    • ►  octubre (9)
    • ►  septiembre (10)
    • ►  agosto (11)
    • ►  julio (10)
    • ►  junio (8)
    • ►  mayo (6)
    • ►  abril (6)
    • ►  marzo (9)
    • ►  febrero (5)
    • ►  enero (9)
  • ►  2014 (120)
    • ►  diciembre (8)
    • ►  noviembre (4)
    • ►  octubre (10)
    • ►  septiembre (9)
    • ►  agosto (15)
    • ►  julio (17)
    • ►  junio (6)
    • ►  mayo (5)
    • ►  abril (10)
    • ►  marzo (11)
    • ►  febrero (7)
    • ►  enero (18)
  • ►  2013 (186)
    • ►  diciembre (16)
    • ►  noviembre (17)
    • ►  octubre (18)
    • ►  septiembre (13)
    • ►  agosto (19)
    • ►  julio (13)
    • ►  junio (11)
    • ►  mayo (9)
    • ►  abril (20)
    • ►  marzo (17)
    • ►  febrero (15)
    • ►  enero (18)
  • ►  2012 (160)
    • ►  diciembre (15)
    • ►  noviembre (9)
    • ►  octubre (9)
    • ►  septiembre (18)
    • ►  agosto (12)
    • ►  julio (15)
    • ►  junio (16)
    • ►  mayo (13)
    • ►  abril (12)
    • ►  marzo (17)
    • ►  febrero (11)
    • ►  enero (13)
  • ►  2011 (174)
    • ►  diciembre (16)
    • ►  noviembre (15)
    • ►  octubre (13)
    • ►  septiembre (18)
    • ►  agosto (23)
    • ►  julio (18)
    • ►  junio (12)
    • ►  mayo (11)
    • ►  abril (11)
    • ►  marzo (15)
    • ►  febrero (9)
    • ►  enero (13)
  • ►  2010 (147)
    • ►  diciembre (15)
    • ►  noviembre (6)
    • ►  octubre (9)
    • ►  septiembre (13)
    • ►  agosto (11)
    • ►  julio (16)
    • ►  junio (19)
    • ►  mayo (19)
    • ►  abril (11)
    • ►  marzo (12)
    • ►  febrero (9)
    • ►  enero (7)
  • ►  2009 (84)
    • ►  diciembre (13)
    • ►  noviembre (7)
    • ►  octubre (9)
    • ►  septiembre (10)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (7)
    • ►  junio (3)
    • ►  mayo (7)
    • ►  abril (2)
    • ►  marzo (7)
    • ►  febrero (6)
    • ►  enero (4)
  • ►  2008 (48)
    • ►  diciembre (3)
    • ►  noviembre (4)
    • ►  octubre (3)
    • ►  septiembre (4)
    • ►  agosto (2)
    • ►  julio (3)
    • ►  junio (1)
    • ►  mayo (2)
    • ►  abril (7)
    • ►  marzo (8)
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (7)
  • ►  2007 (16)
    • ►  diciembre (7)
    • ►  noviembre (9)

Buscar

Mercado Libre

Ver en AirbnbEl bulín de Moreno / Hermoso duplex
E451 KC

Created with by BeautyTemplates