viernes, 26 de junio de 2015

Published 10:00 by with 0 comment

"Cánticos paternales", nuevo libro de Carlos Penelas

Editorial Dunken acaba de publicar Cánticos paternales de Carlos Penelas, poemario que contiene la recopilación de ocho poemas que Penelas dedicó a su padre durante más de treinta años y agrega dos trabajos inéditos.


En 1985 a raíz de libro de poemas Finisterre, Haydée Marcilio escribió:

"La poesía de Carlos Penelas nace desde lo infinito y va hacia lo infinito, ya que sus creaciones poseen la misma eternidad de belleza en dimensiones que cobran movimiento, vital y diverso, según el estremecimiento vibratorio que lo aproxime al motivo, o por sí mismo se aproxime buscando la imagen.

La figura de su padre, que ocupa los primeros planos de la obra, se agranda en una casi necesidad humana por sentir de otro modo la verdad de un mundo que lo agobia. Fulgor espiritual facturado estéticamente, porque el oficio y el talento constituyen ejercicios inseparables".

Más información: www.carlospenelas.com
Leer más
    email this       edit

miércoles, 24 de junio de 2015

Published 10:30 by with 0 comment

Francisco Bochatón: "Con Peligrosos Gorriones ocupamos un lugar muy raro"

Tras la vuelta de Peligrosos Gorriones en 2009, con un disco grabado en vivo el año pasado y a punto de entrar a lo que será el primer trabajo en estudio Después de 17 años, Francisco Bochatón, cantante, bajista y líder de la banda platense charla con Sudestada sobre este ansiado regreso, los años noventa, su carrera solista, la tragedia de Cromañón, su relación con Gustavo Cerati y su vínculo con la poesía y la literatura política.


- ¿Por qué otra vez al ruedo con los Gorriones?
–A lo largo de todos estos años que no nos vimos, empecé a sentir de manera progresiva ganas de ver a los chicos. Se daban esas coincidencias de encontrarnos en la calle y saludarnos, preguntarnos cómo estábamos, y a la vez alguien que pasaba y nos veía, gritaba: "¡A ver cuándo tocan los Gorriones!"… nos pasó varias veces. Empezó a surgir la necesidad de volver a estar juntos, pero a mí particularmente me empezó a pasar en los últimos años, a fines de 2007. Hasta que un día nos juntamos a comer unas pizzas y terminamos tocando. Ahí me di cuenta de que el grupo tenía algo que no había perdido nunca. Y que no se puede comparar con nada: ni con otro grupo, ni con una persona, ni con un líder, y es que tiene una autonomía total de sonido. A partir de ahí pensamos en juntarnos en serio a tocar. Hicimos aquella presentación en La Plata donde cada uno tocó con sus proyectos individuales y cerramos nosotros… ¡sin ensayo alguno! Después de más de una década, como si fuera una zapada, y salió perfecto. Eso nos dio la pauta de que podíamos tocar de nuevo.

–¿Qué recordás de aquellas grabaciones en estudio para el primer disco?
–En aquella época, lo primero fue el reconocimiento de la compañía y el aceptarnos. A principios de los noventa era muy difícil grabar un disco, no es como ahora que se graba en la casa, o hay muchas distribuidoras chicas. Ahí había que entrar en DG Discos; es decir, en las grandes. La primera propuesta fue de ellos. Personalmente disfruté mucho la preproducción de aquel trabajo, fue un mes entero en una sala de ensayo que nos habían pagado, y no lo podíamos creer. Estábamos con Zeta Bosio preparando el material, y después otro mes y medio en el estudio Panda. Recuerdo estar sacándole sonido al bajo durante muchas horas, y yo venía de una situación mucho más under. O a Guillermo Coda inventando ese sonido noventoso de las guitarras y las voces. Había explotado algo nuevo. No se grababa así, teníamos en la cabeza el chiste de que queríamos hacer algo raro. Ese trabajo fue uno de los primeros discos que tuvo una edición donde el audio entró en formato digital: se cortaba una parte y se pegaba otra. El tema "El bicho reactor" era mucho más largo, en el medio tenía como ocho o diez vueltas, y estábamos con el ingeniero de sonido viendo cómo quedaba... Además era todo analógico, había que grabar con cinta, y teníamos que ver a quién estábamos borrando. Hasta creo que en un momento borramos "Matador" de los Fabulosos Cadillacs, no lo podíamos creer… Después alguien nos habrá borrado a nosotros, porque se usaban varias veces las mismas cintas.

–Hablás con cierta melancolía de esa época…
–La extraño porque los tiempos eran más lentos. Dormíamos a tres cuadras del estudio y grabábamos de 12 de la noche a 8 de la mañana, al revés de todos. Estaba muy bueno, y vos le comentabas a alguien: "¡Ey, grabé un disco!". Tuvimos que ir a comprar las cintas porque se acababan... Era el momento en que empezábamos a crecer como banda, que aparecían algunos shows. Cuando el disco salió, vendió 26 mil copias legales. Y el video de "Escafandra" estaba en el puesto 14 de MTV. Lo recuerdo con mucha alegría, pero también empezaron a pasar cosas raras, como sentirte muy responsable y comprometido con la cosa. Y ahí ya estábamos muy expuestos. La ciudad de La Plata era muy chica, era difícil salir a un bar cuando tu tema estaba sonando todo el día en la radio...

Fragmento de la nota publicada en la edición gráfica de Revista Sudestada.
Leer más
    email this       edit

martes, 23 de junio de 2015

Published 10:00 by with 1 comment

La importancia de la lectura de historietas en la fantasía infantil

En lugar de escribir esta nota a partir de una determinada bibliografía, decidí, en cambio, tomar en cuenta mi experiencia personal, como adoptando la espontaneidad de los chicos.


En esta reflexión sobre el efecto de la lectura de historietas en la fantasía infantil, se abarca una franja etaria que va aproximadamente desde los seis hasta los trece años.

Y de este modo evoco recuerdos de mi infancia, una época lejana a la cual todavía no habían arribado la televisión, la computadora con internet, los videojuegos y los celulares. En ese entonces los chicos leían historietas a granel. En mi caso, tuve la oportunidad de conseguir casi todas las revistas que se editaban en el país por intermedio de un amiguito que me las prestaba. Su padre se las adquiría porque también a él le gustaba leerlas, aunque se disculpaba diciendo que solo lo hacía para distraerse ya que trabajaba muchas horas al día. En aquel momento existía un gran prejuicio hacia el arte de las viñetas y los globos: se lo consideraba un producto menor y de pésimo gusto. Hablando de prejuicios, más adelante, cuando a partir de varios trabajos teóricos (como los de Umberto Eco y Ariel Dorfman, por ejemplo) se comenzó a pensar sobre el género, algunos críticos afirmaron que en él anidaba una fuerte represión sexual al no plantear escenas amatorias. Sin embargo, el asunto era mucho más sencillo y pedestre: si llegaran a tener algún contenido erótico, en ese período los padres no se las comprarían a sus hijos, o sea que era una cuestión comercial. Más adelante, al compás de los tiempos, abundaron en las historietas la voluptuosidad y los desnudos, actitudes que también fueron condenadas por ciertos sectores.

A través de tales publicaciones, los chicos incursionaban en el maravilloso mundo de la aventura, y evitaban –apelando también a la ayuda del juego-el tedio provocado por el transcurrir de los días, tan parecidos unos a otros, circunstancia que abruma a los adultos.

De esta manera, acompañando a los héroes, se sumergían en civilizaciones desaparecidas que surgían en las selvas como por arte de magia. O atravesaban desfiladeros que lindaban con tremendos abismos mientras los atacaban malvados hombres alados. ¡Cuánta emoción! ¡Eso sí era vivir a pleno! ¡También estimulaban el ingenio tratando de descubrir al asesino antes de que lo lograra el nimbado detective privado!

Ese mundo fabuloso estaba desconectado del cumplimiento de horarios de la vida cotidiana.

Recuerdo con nitidez una circunstancia de la historieta Vito Nervio (1945), creada por Emilio Cortinas y Mirco Repetto y continuada por Leonardo Wadel y Alberto Breccia. El protagonista era un investigador argentino que se enamoraba de su mortal enemigo, la bella Madame de Zabatt, jefa de la terrible banda el Triángulo Verde. Y, a su vez, ella le correspondía. Aunque ambos se enfrentaban en tiroteos y persecuciones, hacían todo lo posible para que el otro se salvara. Esta pasión malsana fue un cimbronazo para la inocencia de los chicos, se trataba de un amor ajeno a los matrimonios y noviazgos que contemplaban a su alrededor. Así, la imaginación volaba no sólo con las proezas heroicas, sino también con los sentimientos de los personajes.

Hubo dos revistas anuales que conmocionaron al país. Una fue el Libro de Oro de Patoruzú, que también atraía a los adultos. Era tal el placer que se sentía con la lectura de sus historietas, notas y chistes gráficos, que al terminar de leer el último número (salió en diciembre en el período 1937-1985) se anhelaba que el año apurase aún más su marcha para así poder leer el próximo. Más allá de los cuestionamientos que suscitó la ideología retrógrada de Patoruzú, su representación de aventuras con dibujos humorísticos provocaba en los pequeños una suerte de encantamiento.

El Libro de la Historieta ya constituía un producto de culto para los fanáticos del género. Se parecía a esos roperos de los cuentos para niños que esconden en su interior un universo colmado de prodigios y ensoñaciones.

Las historietas también abrieron a los chicos las puertas feéricas del cine. De los personajes que aparecían en las revistas se realizaron varias versiones fílmicas. De manera que podían admirar a sus héroes casi como si fueran de carne y hueso. Además, muchas historietas humorísticas se trasladaron al dibujo animado, hoy llamado cine de animación porque incluye los efectos especiales. Por ejemplo, fueron tomados todos los personajes de la factoría Disney, y el mismo Superman dio origen a diecisiete cortos de los hermanos Fleischer, cuya calidad y espíritu renovador marcaron un hito en la evolución de este arte. De manera que la narración cinematográfica, con ese sortilegio que emana de sus imágenes, se introdujo en la fantasía infantil y la marcó a fuego. Además, viendo películas de aventuras, los chicos terminaron sin proponérselo admirando los notables filmes del Oeste del gran John Ford.

De la revista de historietas al folletín solo mediaba un paso, y de allí a los libros de Emilio Salgari y de Julio Verne, un simple saltito. Con Salgari los pequeños lectores se reencontraron con el mismo conflicto de pasiones que habían observado en Vito Nervio: el Corsario Negro y Honorata de Wan Guld, la hija de su peor enemigo, se enamoraron. Lo mismo sucedía con Sandokán y Mariana. Ya junto a Verne empezaron a fabular con viajes al centro de la Tierra, o de ésta a la Luna, o la posibilidad de emprender una travesía submarina de 20.000 leguas. La invención infantil voló sin freno hasta llegar a la ciencia ficción, que ya habitaba el llamado noveno arte con Buck Rogers (1929), de Dick Calkins, y Flash Gordon (1934), de Alex Raymond, por citar dos ejemplos. Aunque en la Argentina contamos –entre muchos- con otros dos trabajos ilustres: Bull Rockett (1952) y nada menos que El Eternauta (1957), ambas con guiones de Héctor Germán Oesterheld y arte de Francisco Solano López (Bull Rockett la dibujó Paul Campani hasta 1955).

No hay que olvidar que se realizaban adaptaciones a historietas de obras maestras de la literatura universal. La revista Intervalo fue célebre en ese sentido. Tal vez por razones emotivas pienso en autores como Honorato de Balzac, Enrique Ibsen, Jack London, Guy de Maupassant y la lista continúa como si formara parte de “La Biblioteca de Babel”, de Jorge Luis Borges. Estas transcripciones las leían principalmente los padres pero, por supuesto, llegaban a sus hijos.

Mención aparte merecen las versiones que nuestro José Luis Salinas (1908-1985) plasmó de grandes novelas de aventuras, como Ella y Ayesha, de Henry Rider Haggard, El capitán Tormenta y La costa de marfil, de Emilio Salgari, Miguel Strogoff, de Julio Verne, El libro de las selvas vírgenes, de Rudyard Kipling, y La Pimpinela Escarlata, de la Baronesa Emma Orczy. La estética de Salinas privilegiaba la vertiente del estilo ilustración, y facilitaba de esta manera el goce y la apreciación de la lectura.

Desde hace un tiempo la historieta sufre una crisis mundial porque gran cantidad de lectores la han abandonado por la fascinación que ejercen sobre ellos los videojuegos, la televisión, la informática e Internet, y toda la variedad de usos que ofrecen los celulares. Sin embargo, el género aún conserva un mercado pequeño pero fiel hasta la devoción. Y ha mostrado una presencia activa en el aula como auxiliar de maestros y profesores.

En varios manuales se utilizan historietas para favorecer la interpretación de un hecho histórico o de un fenómeno científico. Pero, a la vez, se incluyen adaptaciones de obras famosas, acercándoles a los chicos clásicos a los que hoy les sería difícil acceder por los estímulos visuales que los asedian. Los dibujos distan del estilo realista que predominaba en la época de la revista Intervalo, y en cambio los realizan artistas que sintonizan con el actual gusto estético de los chicos.

Asimismo se editan antologías de cuentos de autores consagrados, y en ellas se incluyen relatos en historietas.

O sea que el noveno arte se ha instalado en la escuela como disparador de la cultura en todas sus manifestaciones y como catalizador de la fantasía infanti. Sigue aportando imaginación y conocimientos pero con el auxilio de las modernas técnicas didácticas.

Repito una vez más la célebre frase del genial Hugo Pratt, el creador del fascinante personaje Corto Maltés (1967): “La historieta goza de buena salud y larga vida. ¡Adelante con ella!”

Germán Cáceres
Artículo publicado en la revista "Generación abierta" Nº 70 / mayo 2015.
Leer más
    email this       edit

lunes, 22 de junio de 2015

Published 0:22 by with 0 comment

Un guionista for export

Es muy interesante, en cualquier profesión que requiera ciertas destrezas, manuales o intelectuales, poner el foco sobre gente que se dedica con pasión a la tarea, ahondando en sus gustos, intereses y obsesiones, ampliándolos desde el terreno laboral. Es para celebrar, de hecho, el encontrar a aquellos que, debido a su singular talento, profesionalismo y punto de vista, pueden construir carreras profesionales excepcionales.



El medio audiovisual es, en ese aspecto, terreno ideal para encontrar profesionales de amplia trayectoria y probados logros. Un buen ejemplo es Sergio Maza, guionista de televisión, ficción y documentales, que desde el 2009 está abocado a escribir para los diferentes mercados cinematográficos.

Lo que sigue es un acercamiento a uno de estos apasionados que trasladan su ser a su trabajo. Un intento de partir desde sus trabajos más reconocidos para detectar los procesos creativos que le permitieron avanzar en su carrera profesional. Me conecté con Sergio Maza y tuvimos una especie de charla-entrevista donde revisamos las etapas de su carrera profesional.

En su caso, ha abarcado casi todos los géneros y campos audiovisuales. Siempre ha elegido trabajos que lo han desafiado como guionista y lo han obligado a utilizar propuestas narrativas no convencionales.

Su primer gran trabajo fue escribir para el reconocido y exitoso programa de entretenimiento “Sorpresa y Media”, emitido en el canal 13. Allí, tuvo la responsabilidad de guionar “las sorpresas”, mini-documentales que retrataban la vida de una persona y como uno de sus sueños se hacía realidad. Cada uno de estos documentales reflejó una narrativa original, con rigurosidad histórica, además de poseer un gran trasfondo sociopolítico. Siempre logró crear metonimia, la parte por el todo, logrando mostrar problemáticas personales, que evidenciaban verdades más complejas de nuestra sociedad. Al mismo tiempo, la construcción de sus narrativas, emocionó y mostró la profundidad interior y sicológica de las personas retratadas.

Luego, trabajó para los éxitos comerciales “Un Cortado, Historias de café” y “De la cama al living”, emitidos por Canal 7. Allí, debió construir historias bajo un riguroso concepto narrativo. En “Un Cortado”, serie que ganó el premio Argentores y fue nominada para los “Martin fierros”, las historias se sucedían en un solo escenario: un café porteño. Estas mini-historias se desarrollaban alrededor de una mesa, donde dos o tres personajes enfrentaban crisis y problemáticas singulares.

El programa “De la cama al living” mantenía el mismo concepto, pero las historias se concentraban en parejas atrapadas sólo en dos universos: el living y la cama, afrontando las complicadas dinámicas de los amores actuales.

Los capítulos que Sergio Maza escribió para ambos programas, evidenciaron fuerza y contundencia narrativa. Cada uno de sus conflictos poseía fuerzas de antagonismo de gran peso y con una gran intensidad psicológica. Los temas que usó siempre destacaron por su original punto de vista, que permitió abordar la narrativa desde un punto filosófico y plantear preguntas importantes al analizar nuestras sociedades posmodernas.

Luego viajó a Costa Rica donde incursionó en el humor, trabajando para uno de los dos únicos programas de ficción que se producían en ese país. “Caras Vemos” un programa con gran éxito comercial que con el tiempo se ha vuelto un programa de culto en la televisión costarricense. Los episodios que Maza escribió fueron construidos en función de la peripecia cómica y el humor de situaciones. A pesar que el tono y la estética de este programa condicionaba los temas y mensajes a abordar, sus historias jamás perdieron crítica social, ya que utilizó el humor como una herramienta para mostrar aquello que le parecía dudoso o incorrecto. Otro ejemplo de su talento fue el manejo de la escritura de los diálogos de los capítulos que escribió. No es una tarea fácil escribir para una cultura ajena con diferentes slangs y lunfardos, propios de la idiosincrasia costarricense, pero Maza lo realizó con éxito.

Luego dirigió su carrera hacia los guiones cinematográficos, escribiendo una historia de género policial “El gordo, el Francés y el Ratón Pérez” y el drama testimonial, “El encuestador”, historia focalizada en la crisis socioeconómica del 2001 en Argentina.

Al año siguiente, es parte de un nuevo desafío, el desarrollo y escritura de una trilogía de ciencia ficción para el mercado de Hollywood. Trabajar en este proyecto fue un sueño hecho realidad, ya que uno de sus géneros favoritos es la ciencia ficción. Este proyecto le permitió demostrar su manejo narrativo en tramas de acción y aventura, mostrando su alto conocimiento en la literatura de ciencia ficción. En este trabajo tuvo la responsabilidad de coordinar, por primera vez, junto a Martin Méndez, un grupo de creativos, dibujantes e investigadores.

Luego escribió dos guiones para películas de corte independiente: “Bajarse del mundo” un drama con toques de comedia, historia escrita para Costa Rica que está buscando inversores y “Una chica en un millón”, focalizada en el mundo de los festivales de cine y la industria cinematográfica, una posible coproducción con España.

Desde el principio de su carrera, Sergio Maza se desempeño también en el campo docente, como profesor de “Guión Cinematográfico”, experiencia que le permitió convertirse en el primer director de una escuela de cine antes de cumplir 35 años de edad. Bajo su dirección, esta escuela de cine implementó nuevos modelos de enseñanza y articuló convenios con otras escuelas artísticas, obteniendo resultados sobresalientes en modelos pedagógicos.

Finalmente su último gran desafío, quizás el más difícil, es la construcción de “Tierra de Guionistas”, una productora de guiones para las diferentes industrias cinematográficas. Su primer proyecto es la singular historia “Tiembla Lucy”, largometraje a punto de ser producido. Aquí vuelve a incursionar en un nuevo género: el cine fantástico. Esta historia sucede en las montanas de Mendoza, su provincia natal y solamente cuenta con cuatro personajes. La historia, diseñada desde el minimalismo narrativo, aborda el tema del aborto y la religión desde un mundo oscuro y posmoderno.

Actualmente, su productora de guiones ha desarrollado dos proyectos más: una trilogía de ciencia ficción y una historia de animación para niños. Además, está en la última etapa de un cuarto guion, un drama de ciencia ficción sobre la mercantilización del amor. Este guión combina elementos de la ciencia ficción y el policial, con una trama construida alrededor de una historia de amor. Con estos proyectos, Sergio Maza propone nuevas formas de contar y mostrar temas que le son muy personales y propios de su realidad.

Este inquieto guionista ha tomado caminos singulares, decidiendo realizar trabajos que fueron fortaleciendo y construyendo su carrera. Cada paso que ha tomado, cambiando la dirección y el rumbo, le ha permitido explorar nuevos géneros y estéticas, enriqueciendo sus habilidades como guionista y narrador de historias. Esperemos que pueda seguir con sus desafíos y pronto podamos ver hecho realidad, sus nuevos proyectos fuera de las fronteras de su país.

Por Javier Diz
10 de junio de 2015
Leer más
    email this       edit

domingo, 21 de junio de 2015

Published 1:48 by with 0 comment

Robe Iniesta, solista

El cantante y líder de Extremoduro lanzó en España su primer disco solista, “Lo que aletea en nuestras cabezas”, y ya es líder de ventas en su país.

El álbum salió a la venta en la península ibérica el martes 9 de junio, y ya supera los 2.000.000 de reproducciones en las diferentes plataformas. "… Y rozar contigo" es el primer video y corte difusión del disco.

Leer más
    email this       edit

domingo, 14 de junio de 2015

Published 17:33 by with 0 comment

Domingo al sol en Tucumán





Leer más
    email this       edit

jueves, 4 de junio de 2015

Published 10:00 by with 0 comment

Toto

El domingo 24 encontraron muerto en su casa a Adrián Nievas, ex cantante de Adicta. Te vamos a extrañar, Toto.



Rudie Martínez, Fabio Rey y Toto, Adicta en Cemento. 
Fotos: Emiliano Penelas

Leer más
    email this       edit

miércoles, 3 de junio de 2015

Published 13:05 by with 0 comment

#NiUnaMenos


Leer más
    email this       edit